La cobertura de IGA en el entorno empresarial: solo la mitad de las aplicaciones están integradas
Introducción
El crecimiento exponencial del número de aplicaciones utilizadas en el entorno corporativo ha supuesto un reto considerable para la gestión de accesos e identidades (Identity Governance and Administration, IGA). Según un estudio reciente de Enterprise Strategy Group (ESG), la mayoría de las empresas emplean más de 1.000 aplicaciones en sus operaciones diarias. Sin embargo, tan solo la mitad de estas aplicaciones se encuentran actualmente integradas con soluciones de IGA, lo que expone a las organizaciones a riesgos significativos de seguridad y cumplimiento normativo. Este artículo analiza en profundidad el contexto de esta problemática, los desafíos técnicos, el impacto para las empresas y las respuestas innovadoras que está adoptando el sector.
Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
La fragmentación en la gestión de aplicaciones se ha convertido en uno de los principales vectores de riesgo en el panorama de ciberseguridad actual. El despliegue masivo de aplicaciones SaaS, entornos multicloud y la proliferación de herramientas departamentales han dificultado la centralización del control de identidades y accesos. La falta de integración de muchas aplicaciones con las plataformas de IGA impide disponer de una visión unificada y en tiempo real sobre quién accede a qué recursos, bajo qué condiciones y durante cuánto tiempo. Esta dispersión incrementa la superficie de ataque y complica la detección de accesos no autorizados o movimientos laterales.
Detalles Técnicos
Las soluciones de IGA suelen apoyarse en estándares como SAML, OAuth2 y SCIM para la integración con aplicaciones. Sin embargo, muchas aplicaciones legacy o desarrollos a medida carecen de interfaces compatibles, lo que limita su incorporación al gobierno centralizado de identidades. La ausencia de integración dificulta la aplicación de políticas de provisioning, recertificación de accesos y segregación de funciones (SoD). Además, en caso de incidentes, la correlación de eventos y la investigación forense se ven gravemente afectadas debido a la falta de logs homogéneos y trazabilidad.
En cuanto a marcos de referencia, los adversarios aprovechan esta fragmentación mediante tácticas y técnicas del framework MITRE ATT&CK, como la técnica T1078 (Valid Accounts) para el uso indebido de credenciales legítimas obtenidas en aplicaciones no gestionadas. Asimismo, se ha observado el aprovechamiento de cuentas huérfanas y privilegios excesivos, facilitando ataques de escalada de privilegios y persistencia. Indicadores de compromiso (IoC) habituales incluyen patrones de acceso anómalos, creación de cuentas fuera de procedimientos estándar y uso de credenciales en horarios atípicos.
Impacto y Riesgos
La falta de cobertura total de IGA expone a las organizaciones a brechas de seguridad, acceso indebido a datos sensibles y posibles sanciones regulatorias, especialmente bajo marcos como el GDPR y la Directiva NIS2. Según los datos del sector, el 35% de las brechas de datos en 2023 estuvieron relacionadas con la gestión insuficiente de identidades y accesos. El coste medio de una brecha vinculada a accesos no controlados supera los 4 millones de euros, incluyendo daños reputacionales, pérdida operativa y multas. Asimismo, la falta de auditoría y trazabilidad dificulta demostrar el principio de minimización de datos y control de acceso bajo la legislación vigente.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Para reducir estos riesgos, los equipos de seguridad deben priorizar la ampliación de la cobertura de IGA sobre el mayor número posible de aplicaciones. Las innovaciones recientes en el sector, como los conectores universales, APIs RESTful y soluciones de integración low-code, están facilitando la incorporación de aplicaciones antes consideradas “no integrables”. Se recomienda:
– Realizar un inventario exhaustivo de aplicaciones y usuarios.
– Priorizar la integración de aplicaciones con acceso a datos críticos o privilegios elevados.
– Adoptar políticas de Zero Trust y principio de mínimo privilegio.
– Automatizar la recertificación periódica de accesos y la gestión de cuentas huérfanas.
– Implantar soluciones de monitorización continua y correlación de logs.
– Evaluar frameworks y herramientas como SailPoint, Saviynt, One Identity o CyberArk para aumentar la cobertura.
– Implementar controles de acceso adaptativo y autenticación multifactor (MFA).
Opinión de Expertos
Analistas del sector, como los del Identity Defined Security Alliance (IDSA), subrayan que la integración de IGA debe considerarse una prioridad estratégica, no solo técnica: “Cuantas más aplicaciones quedan fuera del perímetro de gobierno, mayor es la exposición y menor la capacidad de respuesta ante incidentes”. Los expertos coinciden en que la automatización y el uso de inteligencia artificial para mapear relaciones de acceso ofrecen un potencial transformador, permitiendo detectar patrones anómalos y ajustar permisos de forma dinámica.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
Para los CISOs y responsables de cumplimiento, la falta de integración integral con IGA supone un riesgo de auditoría y cumplimiento difícil de justificar ante inspecciones regulatorias. Los usuarios finales también se ven afectados, ya que la gestión ineficiente de accesos puede traducirse en retrasos operativos o experiencias de acceso inconsistentes. A medida que las amenazas evolucionan y los atacantes explotan brechas en la gestión de identidades, la presión para ampliar la cobertura es cada vez mayor.
Conclusiones
La disonancia entre el número de aplicaciones en uso y la cobertura de IGA representa uno de los mayores desafíos actuales en la gestión de identidades. La innovación tecnológica y el foco en la integración son esenciales para cerrar esta brecha y garantizar la seguridad, cumplimiento y eficiencia operativa. Las organizaciones deben tomar medidas proactivas, invertir en automatización y priorizar la integración de todas las aplicaciones en su ecosistema digital para mitigar riesgos y responder a la creciente sofisticación de las amenazas.
(Fuente: www.darkreading.com)
