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Amenazas

**Crece la amenaza de extensiones maliciosas: estrategias efectivas para proteger navegadores corporativos**

### 1. Introducción

El uso de navegadores web en entornos corporativos es una constante insoslayable en la operativa diaria de cualquier organización moderna. Sin embargo, este canal, aparentemente inofensivo, se ha convertido en vector de ataques cada vez más sofisticados, especialmente a través de extensiones maliciosas. En los últimos años, el aumento de incidentes relacionados con la instalación y ejecución de complementos comprometidos ha puesto en jaque la seguridad de la información y la continuidad del negocio. Este artículo aborda las técnicas de defensa más eficaces, tanto administrativas como técnicas, para blindar los navegadores corporativos frente a este tipo de amenazas.

### 2. Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

Las extensiones de navegador, diseñadas para mejorar la productividad y experiencia del usuario, pueden convertirse en caballos de Troya si son manipuladas por actores maliciosos. Durante 2023, se reportaron más de 1.500 extensiones maliciosas en las tiendas oficiales de Chrome y Edge, con un crecimiento del 180% respecto a 2022 (según cifras de Kaspersky). La facilidad para distribuir código malicioso a través de estas extensiones, sumada a la falta de revisión exhaustiva en las tiendas, ha multiplicado los incidentes de robo de credenciales, exfiltración de datos y secuestro de sesiones.

En el contexto regulatorio europeo, la proliferación de estos ataques representa un riesgo relevante de incumplimiento de normativas como el RGPD y la inminente NIS2, que exige a las empresas reforzar la protección de sus activos digitales y demostrar una gestión proactiva de incidentes.

### 3. Detalles Técnicos

Las extensiones maliciosas pueden explotar diferentes vectores de ataque, incluyendo la escalada de privilegios, el secuestro de APIs Web y la inyección de scripts. Estos complementos, una vez instalados, solicitan permisos excesivos —como acceso a todas las páginas web visitadas o a las credenciales almacenadas— y, en muchos casos, utilizan técnicas de persistencia para dificultar su detección y eliminación.

– **CVE recientes**: CVE-2023-2033 y CVE-2023-4863 son ejemplos de vulnerabilidades explotadas para la ejecución remota de código a través de extensiones.
– **Vectores de ataque**: Descarga de extensiones desde repositorios no oficiales, phishing que induce a la instalación de plugins fraudulentos, y ataques de cadena de suministro (supply chain), en los que extensiones legítimas son actualizadas con código malicioso tras comprometer la cuenta del desarrollador.
– **TTPs MITRE ATT&CK**: Destacan técnicas como T1190 (Exploit Public-Facing Application), T1566 (Phishing), y T1059 (Command and Scripting Interpreter).
– **IoCs**: Hashes de archivos de extensiones comprometidas, dominios de C2 (Command & Control) a los que se conectan, y patrones de tráfico anómalos asociados a exfiltración de datos.
– **Herramientas usadas en ataques**: Frameworks como Metasploit y, en campañas más avanzadas, Cobalt Strike, han sido empleados para cargar payloads en extensiones y establecer canales de comunicación reversa.

### 4. Impacto y Riesgos

El impacto de una extensión maliciosa puede ser devastador: desde el robo de credenciales de acceso a sistemas críticos (ERP, CRM, correo electrónico), hasta la implantación de malware que permite la persistencia a largo plazo en la red corporativa. Según un informe de Kaspersky, el 29% de los incidentes de fuga de datos en 2023 tuvieron como origen navegadores web, principalmente por extensiones comprometidas. Además, las consecuencias legales y reputacionales asociadas a la pérdida de datos personales bajo el RGPD pueden suponer sanciones de hasta el 4% de la facturación anual.

### 5. Medidas de Mitigación y Recomendaciones

#### Controles Administrativos

– **Políticas restrictivas**: Limitar la instalación de extensiones únicamente a aquellas previamente validadas y aprobadas por el departamento de TI.
– **Concienciación y formación**: Programas periódicos de capacitación sobre los riesgos asociados a extensiones no autorizadas y sobre cómo identificar amenazas de ingeniería social.
– **Auditoría y revisión regular**: Inspección periódica de las extensiones instaladas en los dispositivos corporativos.

#### Controles Técnicos

– **Listas blancas y negras**: Uso de GPOs (Group Policy Objects) o políticas de MDM (Mobile Device Management) para permitir solo extensiones específicas.
– **Monitorización avanzada**: Empleo de soluciones EDR con capacidad para detectar actividad anómala en navegadores y plugins.
– **Despliegue de navegadores gestionados**: Configuración de navegadores empresariales que no permiten la instalación de extensiones sin autorización.
– **Actualización continua**: Mantener navegadores y extensiones actualizadas para mitigar vulnerabilidades conocidas.

### 6. Opinión de Expertos

Juan Pérez, CISO de una multinacional financiera, señala: “Las extensiones maliciosas son una puerta trasera subestimada. El principal error es confiar ciegamente en las tiendas oficiales. Es fundamental combinar herramientas de monitorización en tiempo real con estrictos controles administrativos.” Por su parte, Ana Gómez, analista SOC, destaca la importancia de la visibilidad: “Sin un inventario actualizado de extensiones y sin monitorización de tráfico, los equipos de respuesta a incidentes están ciegos ante este vector de ataque.”

### 7. Implicaciones para Empresas y Usuarios

La proliferación de extensiones maliciosas no solo afecta a los departamentos de TI, sino que constituye un riesgo transversal para toda la organización. La implementación de controles robustos es imprescindible para cumplir con los requisitos regulatorios (NIS2, RGPD) y evitar sanciones. Además, la protección de la superficie de ataque del navegador es crítica en contextos de trabajo remoto y BYOD, donde los perímetros tradicionales han dejado de ser efectivos.

### 8. Conclusiones

Las extensiones de navegador representan uno de los vectores de ataque menos controlados y más prolíficos en el entorno corporativo actual. La combinación de controles técnicos avanzados y políticas administrativas restrictivas es esencial para reducir la superficie de ataque y minimizar el riesgo de incidentes graves. La concienciación, la monitorización proactiva y la adaptación a las exigencias regulatorias constituyen la hoja de ruta imprescindible para cualquier organización que aspire a mantener la integridad y confidencialidad de su información.

(Fuente: www.kaspersky.com)