### Un nuevo marco de seguridad combate la infiltración silenciosa de atacantes a través de políticas corporativas
#### Introducción
La evolución constante de las tácticas empleadas por los actores de amenazas obliga a las organizaciones a revisar y fortalecer sus defensas de manera continua. Recientemente, analistas de ciberseguridad han detectado un preocupante cambio de paradigma: los atacantes están explotando las propias políticas internas de seguridad y gestión de las empresas para acceder de manera silenciosa a los sistemas corporativos. En respuesta, surge un nuevo marco de seguridad diseñado específicamente para contrarrestar este tipo de intrusiones, proporcionando mecanismos de detección y respuesta adaptados a las técnicas más recientes observadas en escenarios reales.
#### Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
El ataque silencioso a través de políticas corporativas no es un fenómeno completamente nuevo, pero en los últimos meses se ha observado una sofisticación notable. Tradicionalmente, la seguridad perimetral y los controles de acceso basados en roles (RBAC) eran suficientes para mitigar la mayoría de intrusiones. Sin embargo, los adversarios han comenzado a explotar debilidades en la aplicación y supervisión de políticas internas, incluyendo la configuración de GPOs (Group Policy Objects) en entornos Windows, políticas de acceso condicional en sistemas Zero Trust y reglas de firewall definidas en software de gestión centralizada.
Según recientes estudios del sector, cerca del 32% de las brechas reportadas en 2023 tuvieron como vector inicial una mala configuración o explotación intencionada de políticas corporativas, con un impacto especial en sectores regulados por GDPR y la directiva NIS2.
#### Detalles Técnicos
##### CVEs y Vectores de Ataque
Aunque este tipo de ataque suele estar más relacionado con la explotación de configuraciones erróneas que con vulnerabilidades específicas, se han identificado CVEs relevantes como el **CVE-2022-26923** (vulnerabilidad en Active Directory Certificate Services) y el **CVE-2023-35636** (escalada de privilegios a través de GPOs mal configurados).
Los vectores de ataque más comúnmente observados incluyen:
– **Abuso de GPOs**: Los atacantes con acceso limitado pueden modificar o crear políticas de grupo para desplegar malware, scripts o reconfigurar el entorno de seguridad.
– **Manipulación de Políticas Zero Trust**: Alterando reglas de acceso condicional para obtener privilegios no autorizados.
– **Modificación de reglas de firewall centralizadas**: Permitiendo comunicación lateral o exfiltración de datos.
– **Uso de herramientas legítimas**: Frameworks como Metasploit y Cobalt Strike se emplean para automatizar la explotación y el movimiento lateral a partir de políticas comprometidas.
##### TTP MITRE ATT&CK
Las técnicas y tácticas se alinean principalmente con:
– **T1078 (Valid Accounts)**
– **T1556 (Modify Authentication Process)**
– **T1484.001 (Domain Policy Modification)**
– **T1204 (User Execution)**
– **T1021 (Remote Services)**
Entre los indicadores de compromiso (IoC) más comunes destacan cambios no autorizados en GPOs, logs de auditoría de acceso a consolas administrativas y despliegue de binarios firmados en rutas no estándar.
#### Impacto y Riesgos
El impacto de este vector de ataque puede ser devastador. Una intrusión silenciosa permite a los atacantes mantener persistencia durante semanas o meses, evadiendo controles tradicionales de detección. Según estimaciones de ENISA, las brechas originadas por abuso de políticas corporativas tienen un coste medio de 4,2 millones de euros por incidente, considerando tanto la respuesta técnica como las sanciones regulatorias bajo GDPR.
Sectores críticos, como sanidad, finanzas y administración pública, están particularmente expuestos debido a la complejidad y volumen de sus políticas internas.
#### Medidas de Mitigación y Recomendaciones
El nuevo marco de seguridad propone una estrategia multicapa centrada en:
– **Auditoría continua de políticas**: Implementación de sistemas automatizados que monitoricen cambios en políticas clave, con alertas específicas ante modificaciones fuera de ventana o usuario autorizado.
– **Principio de mínimo privilegio**: Revisión regular de permisos para limitar la exposición.
– **Segmentación de roles administrativos**: Separando la gestión de políticas de la administración de sistemas críticos.
– **Hardening y baseline de políticas**: Uso de plantillas y comparativas automatizadas para detectar desviaciones.
– **Integración de soluciones SIEM y SOAR**: Correlación de eventos y orquestación de respuestas ante anomalías detectadas.
– **Formación y concienciación**: Programas específicos para administradores sobre amenazas emergentes y buenas prácticas en gestión de políticas.
#### Opinión de Expertos
Especialistas como Pablo San Emeterio (CISO y miembro de ISACA Madrid) advierten que “la explotación silenciosa de políticas internas representa uno de los mayores retos actuales, ya que muchas organizaciones confían ciegamente en su correcta configuración y tienden a relajar los controles de supervisión”. Por su parte, el CERT de INCIBE recomienda la adopción inmediata de marcos de control basados en Zero Trust y la integración de herramientas de análisis de configuración en tiempo real.
#### Implicaciones para Empresas y Usuarios
Para las empresas, la adaptación a este nuevo escenario implica revisar en profundidad sus procedimientos de gestión de políticas, así como invertir en tecnologías avanzadas de monitoreo y respuesta. Los usuarios finales deben ser conscientes de que incluso un entorno aparentemente seguro puede ser manipulado sin que existan señales visibles, lo que refuerza la importancia de la formación continua y la notificación de cualquier anomalía.
Desde la perspectiva regulatoria, la directiva NIS2 exigirá a partir de 2024 una mayor trazabilidad y control sobre las configuraciones críticas, con sanciones incrementadas ante brechas resultantes de mala gestión de políticas.
#### Conclusiones
El aprovechamiento de políticas corporativas para infiltrarse en redes empresariales supone una amenaza creciente y sofisticada, que requiere una revisión profunda de los modelos tradicionales de seguridad. La adopción de marcos y herramientas específicas para la gestión segura de políticas es ya indispensable para cualquier organización que aspire a mantener su resiliencia frente a ataques avanzados.
(Fuente: www.darkreading.com)
