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Las 25 debilidades de software más peligrosas de 2024: análisis técnico y recomendaciones

Introducción

El MITRE Corporation ha publicado su esperado listado anual con las 25 debilidades de software más peligrosas detectadas entre junio de 2024 y junio de 2025. Este ranking, conocido como “CWE Top 25 Most Dangerous Software Weaknesses”, se ha elaborado tras analizar más de 39.000 vulnerabilidades reportadas en ese periodo, evidenciando las tendencias más críticas que afectan a entornos empresariales, desarrolladores, equipos SOC y responsables de seguridad en todo el mundo. El estudio, una referencia para equipos de respuesta a incidentes, consultores de ciberseguridad y responsables de cumplimiento normativo, pone el foco en debilidades explotadas activamente por atacantes mediante técnicas y herramientas avanzadas.

Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

El informe anual de MITRE se fundamenta en el análisis de las vulnerabilidades publicadas en la National Vulnerability Database (NVD), correlacionadas con las Common Weakness Enumeration (CWE). La edición 2024-2025 destaca que, pese a la evolución de los marcos de desarrollo seguro y la proliferación de soluciones SAST/DAST, las debilidades clásicas persisten como amenaza transversal en software comercial y de código abierto. La lista se utiliza como guía de referencia para priorizar auditorías de código, campañas de bug bounty y pruebas de penetración, así como para adaptar políticas de hardening y cumplimiento de normativas como la NIS2 y el GDPR.

Detalles Técnicos: CVE, Vectores de Ataque y TTP MITRE ATT&CK

Entre los 25 CWE más peligrosos, dominan las debilidades asociadas a corrupción de memoria, inyección de código y gestión deficiente de permisos. El podio lo ocupan:

1. CWE-787: Escritura fuera de límites (Out-of-bounds Write), presente en un 14% de los CVE analizados. Esta debilidad permite la ejecución remota de código, escalada de privilegios y denegaciones de servicio, explotada habitualmente con frameworks como Metasploit y Cobalt Strike.
2. CWE-79: Cross-Site Scripting (XSS), que afecta a aplicaciones web y APIs, facilitando el robo de credenciales y sesiones, con técnicas asociadas a los TTPs T1059 y T1189 del framework MITRE ATT&CK.
3. CWE-89: SQL Injection, recurrente en aplicaciones legacy y APIs expuestas, con alto potencial para el robo de datos conforme al TTP T1190 (Exploit Public-Facing Application).
Otros CWE relevantes son CWE-416 (Use After Free), CWE-78 (OS Command Injection), CWE-20 (Input Validation) y CWE-22 (Path Traversal), todos ellos presentes en exploits públicos y kits comerciales. En total, el 58% de los CVE mapeados en el informe corresponden a vulnerabilidades explotables en remoto sin interacción previa (RCE).

Impacto y Riesgos

La explotación de estas debilidades ha originado incidentes de alto impacto en 2024, incluyendo brechas de seguridad en infraestructuras críticas, ransomware y filtraciones masivas de datos. Según MITRE, el 67% de los incidentes con impacto económico superior a 1 millón de euros han estado vinculados a las debilidades del Top 25. Además, los atacantes han mejorado la automatización de la explotación mediante scripts personalizados y el uso de IA para descubrir variantes zero-day.

En el contexto de la NIS2 y el GDPR, la presencia de estas debilidades en sistemas productivos implica graves riesgos regulatorios, multas y pérdida reputacional. El informe señala que el 41% de las vulnerabilidades explotadas han afectado a sistemas sujetos a obligaciones de reporte de incidentes a las agencias nacionales de ciberseguridad.

Medidas de Mitigación y Recomendaciones

Ante la persistencia de estas debilidades, MITRE y expertos del sector recomiendan:

– Integrar análisis SAST y DAST en el pipeline CI/CD, priorizando la detección de CWE críticos.
– Actualizar y parchear librerías y frameworks periódicamente, verificando la procedencia de los componentes y aplicando políticas de software bill of materials (SBOM).
– Implementar controles de validación y sanitización de entrada de datos en todas las capas, siguiendo los principios OWASP.
– Desplegar soluciones EDR con capacidad de detección de comportamientos anómalos asociados a los TTP ATT&CK relevantes.
– Realizar ejercicios de Red Team para simular la explotación de CWE del Top 25, identificando brechas en la superficie de ataque.
– Formar de manera continuada a los equipos de desarrollo y operaciones en seguridad del software y mejores prácticas de codificación segura.

Opinión de Expertos

Andrés González, CISO de una multinacional tecnológica, advierte: “La persistencia de debilidades clásicas como las de corrupción de memoria y validación insuficiente demuestra que la seguridad debe integrarse desde las fases más tempranas del ciclo de vida del software. El enfoque shift-left sigue siendo clave, pero debe combinarse con monitorización activa y respuesta ágil ante incidentes”.

Por su parte, Marta Ruiz, analista senior de amenazas, destaca la evolución de los grupos APT: “Estamos observando que grupos como FIN7 y APT41 explotan de forma sistemática las debilidades del Top 25, tanto en ataques dirigidos como en campañas masivas de ransomware-as-a-service”.

Implicaciones para Empresas y Usuarios

Las organizaciones deben asumir que la gestión proactiva de las debilidades recogidas en el CWE Top 25 es crítica para minimizar la superficie de exposición y evitar sanciones bajo NIS2 y GDPR. La inversión en herramientas de escaneo, automatización de parches y concienciación del personal se convierte en un imperativo estratégico. Para los usuarios finales, la exposición a exploits derivados de estas debilidades puede derivar en el robo de datos personales, identidad digital y acceso no autorizado a servicios sensibles.

Conclusiones

El informe de MITRE subraya la necesidad de un enfoque holístico y actualizado en la gestión de vulnerabilidades, priorizando las debilidades recogidas en el Top 25 tanto en desarrollo como en operaciones. Las empresas deben adaptar sus políticas, herramientas y procesos para afrontar la creciente sofisticación de los ataques, garantizando el cumplimiento normativo y la resiliencia de sus activos digitales.

(Fuente: www.bleepingcomputer.com)