### Los ciberatacantes evolucionan: el inicio de sesión como principal vector de intrusión corporativa
#### Introducción
En el entorno actual de ciberseguridad, marcado por la transformación digital, la adopción masiva del teletrabajo y la migración acelerada a servicios en la nube, las estrategias de defensa tradicionales están quedando obsoletas frente a nuevas tácticas de ataque. Lejos de los métodos clásicos de explotación de vulnerabilidades externas, los ciberdelincuentes han perfeccionado técnicas que les permiten acceder a los sistemas empresariales como si fueran usuarios legítimos. Esta tendencia supone un reto radical para los equipos de seguridad, ya que difumina los límites entre el “interior” y el “exterior” de la organización.
#### Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
La proliferación del acceso remoto, la descentralización de los recursos TI y la aceleración de los procesos de digitalización han incrementado exponencialmente la superficie de ataque. Según Tony Fergusson, CISO en Residencia, el paradigma tradicional basado en el perímetro corporativo se ha desmoronado. Los atacantes ya no necesitan explotar fallos en el firewall o vulnerabilidades en servicios expuestos; ahora su objetivo principal es obtener credenciales válidas para “iniciar sesión” y moverse lateralmente sin levantar sospechas.
Estudios recientes indican que más del 80% de las brechas de seguridad corporativas en 2023 involucraron el uso de credenciales comprometidas, según datos de Verizon DBIR. El abuso de identidades legítimas ha superado, en frecuencia y efectividad, a los exploits directos de software.
#### Detalles Técnicos
El vector de ataque más utilizado en este nuevo escenario es el “Initial Access: Valid Accounts” (T1078) del marco MITRE ATT&CK. Los atacantes emplean distintas vías para la obtención de credenciales:
– **Phishing avanzado**: campañas dirigidas (spear phishing) que simulan portales de acceso corporativos o servicios cloud.
– **Ataques de fuerza bruta y password spraying**: especialmente efectivos en cuentas con MFA deshabilitado o contraseñas débiles.
– **Compra de credenciales en mercados clandestinos**: aprovechando fugas masivas previas (Credential Stuffing).
– **Explotación de herramientas de acceso remoto**: como VPNs, RDP y escritorios virtuales mal configurados.
Entre los fallos más explotados destaca el CVE-2023-34362 (MOVEit Transfer), que permitió la exfiltración masiva de datos gracias a la obtención de credenciales y tokens de sesión.
El uso de frameworks como **Cobalt Strike** y **Metasploit** para la post-explotación es ahora habitual, permitiendo a los atacantes moverse lateralmente, escalar privilegios y persistir de forma furtiva. Los Indicadores de Compromiso (IoC) suelen incluir conexiones anómalas desde ubicaciones geográficas atípicas, uso de cuentas de servicio fuera de horario y generación irregular de tokens de acceso.
#### Impacto y Riesgos
El impacto de este nuevo vector es devastador. Una vez dentro, los atacantes pueden:
– Exfiltrar grandes volúmenes de información confidencial (PII, IP, datos financieros).
– Desplegar ransomware con privilegios elevados, inhabilitando la recuperación rápida.
– Manipular sistemas críticos y sabotear operaciones.
– Eludir sistemas de detección tradicionales basados en patrones de ataque externo.
Se estima que el coste medio de una brecha basada en credenciales comprometidas supera los 4,5 millones de dólares, según IBM Cost of a Data Breach Report 2023. Además, el riesgo de sanciones regulatorias por violaciones del RGPD o la Directiva NIS2 incrementa la exposición legal y reputacional de las organizaciones.
#### Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Ante este contexto, los expertos recomiendan un enfoque Zero Trust (“nunca confiar, siempre verificar”) y la adopción de las siguientes medidas técnicas:
– **Autenticación multifactor (MFA) obligatoria** en todos los accesos, especialmente para servicios en la nube, VPN y sistemas críticos.
– **Monitorización avanzada de identidades**: implementación de soluciones de Identity Threat Detection and Response (ITDR) y análisis de comportamiento (UEBA).
– **Gestión estricta del ciclo de vida de cuentas**: revisión periódica de permisos, eliminación de cuentas inactivas y auditoría de cuentas de servicio.
– **Segmentación de red y privilegios mínimos**: limitar el movimiento lateral y la exposición de recursos sensibles.
– **Simulaciones regulares de phishing** y formación a empleados orientada a la detección de intentos de suplantación.
#### Opinión de Expertos
Tony Fergusson y otros CISOs de referencia coinciden en que “la confianza implícita en el usuario interno ha quedado obsoleta”. Los equipos de seguridad deben invertir en visibilidad y control sobre los accesos, priorizando la detección de anomalías y el análisis de logs en tiempo real. El enfoque proactivo se impone sobre la mera reacción ante incidentes.
#### Implicaciones para Empresas y Usuarios
Para las empresas, este cambio implica transformar la arquitectura de seguridad y adaptar los procedimientos internos, reforzando la colaboración entre los equipos de seguridad, RRHH y operaciones. Para los usuarios, aumenta la responsabilidad individual en la custodia de credenciales y la concienciación frente a ataques de ingeniería social.
El cumplimiento normativo bajo RGPD y NIS2 exige no solo la protección de datos, sino también la capacidad de detectar, responder y notificar incidentes en plazos muy ajustados. El fallo en la gestión de identidades puede derivar en multas de hasta el 4% de la facturación anual global.
#### Conclusiones
El inicio de sesión fraudulento, mediante credenciales legítimas, se ha consolidado como el principal vector de acceso de amenazas en el ámbito corporativo. La defensa perimetral ya no basta: la gestión de identidades y el monitoreo continuo de accesos son ahora la primera línea de defensa. Solo las organizaciones que evolucionen hacia modelos Zero Trust y fortalezcan sus políticas de identidad podrán enfrentar con éxito este nuevo paradigma de amenazas.
(Fuente: www.cybersecuritynews.es)
