Descubiertas extensiones maliciosas de Chrome capaces de interceptar tráfico y robar credenciales
Introducción
En el ecosistema actual de amenazas, el abuso de extensiones de navegador como vector de ataque se ha convertido en una táctica recurrente entre actores maliciosos. Recientemente, investigadores en ciberseguridad han identificado dos extensiones para Google Chrome, publicadas bajo el mismo nombre y desarrollador, que incluyen funcionalidades avanzadas para la interceptación de tráfico y el robo de credenciales. Estos complementos, aún disponibles para descarga, suponen un riesgo significativo tanto para usuarios particulares como para entornos corporativos, especialmente en sectores donde la privacidad y la confidencialidad de los datos son críticas.
Contexto del Incidente
Las extensiones, promocionadas como herramientas para realizar pruebas de velocidad de red desde diferentes ubicaciones —supuestamente orientadas a desarrolladores y profesionales de comercio exterior—, fueron descubiertas tras un análisis de tráfico sospechoso reportado por varios usuarios. Ambas extensiones comparten nombre, lo que dificulta su identificación y aumenta la probabilidad de que usuarios desprevenidos instalen versiones distintas sin percatarse del comportamiento malicioso.
Este tipo de amenazas aprovecha la confianza que muchos usuarios depositan en los repositorios oficiales de extensiones de Chrome, así como la falta de controles exhaustivos en el proceso de publicación y revisión de complementos en la Chrome Web Store.
Detalles Técnicos
Aunque aún no se ha asignado un CVE específico para este incidente, el análisis forense de las extensiones revela un conjunto de técnicas alineadas con la matriz MITRE ATT&CK, principalmente:
– **T1056 – Input Capture**: Las extensiones insertan scripts para interceptar formularios de entrada, capturando credenciales y otros datos sensibles.
– **T1071.001 – Application Layer Protocol: Web Protocols**: Utilizan canales HTTPS y WebSockets para exfiltrar información capturada hacia servidores de comando y control (C2).
– **T1086 – PowerShell**: En algunos casos, se detecta la ejecución de comandos en sistemas Windows mediante PowerShell a través de llamadas maliciosas desde el navegador.
Los indicadores de compromiso (IoC) identificados incluyen dominios de C2 registrados recientemente, certificados TLS autofirmados y patrones de tráfico anómalo que coinciden con la exfiltración de credenciales en tiempo real.
Las extensiones, al solicitar permisos excesivos (lectura y modificación de todos los datos en los sitios web visitados), pueden interceptar tokens de autenticación, cookies de sesión y otros artefactos críticos. Se ha verificado la compatibilidad de los plugins con las versiones de Chrome 110 a 124, afectando potencialmente a más del 70% de los usuarios empresariales que no han actualizado sus políticas de extensión.
Impacto y Riesgos
El alcance del ataque es considerable, dado que estas extensiones han sido descargadas por cientos de usuarios en apenas unas semanas, según las métricas estimadas por los investigadores. Su capacidad para interceptar credenciales y manipular tráfico puede facilitar ataques de phishing dirigidos, movimientos laterales en entornos corporativos e incluso la obtención de acceso a sistemas críticos.
Desde una perspectiva de cumplimiento, las organizaciones afectadas podrían enfrentarse a sanciones bajo el GDPR o la inminente NIS2, especialmente si la brecha afecta a datos personales o infraestructuras esenciales. El coste medio de un incidente de compromiso de credenciales supera los 4 millones de euros, según el último informe de IBM Security, cifra que podría incrementarse si se produce una filtración masiva de datos corporativos.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Se recomienda a los equipos de seguridad:
– Auditar de inmediato las extensiones instaladas en todos los endpoints gestionados.
– Revocar y bloquear la instalación de extensiones que soliciten permisos excesivos.
– Aplicar políticas de whitelisting de extensiones mediante GPO o soluciones de gestión de Chrome Enterprise.
– Monitorizar el tráfico de red en busca de conexiones a dominios C2 y patrones de exfiltración asociados.
– Actualizar las firmas IDS/IPS y las reglas de EDR para detectar actividades relacionadas.
– Realizar campañas de concienciación para evitar la instalación de extensiones no verificadas.
Opinión de Expertos
Varios expertos del sector, como Javier Martínez (CISO de una entidad financiera europea), han subrayado la importancia de restringir el uso de extensiones en entornos corporativos críticos: “Las extensiones de navegador son un vector de ataque subestimado. La validación continua y el uso de herramientas de gestión centralizada para Chrome deben ser prioritarios en cualquier estrategia de defensa”.
Por su parte, analistas del CERT español advierten que “la rápida proliferación de plugins maliciosos exige una vigilancia constante y refuerza la necesidad de colaboración entre proveedores y responsables de ciberseguridad”.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
La presencia de extensiones maliciosas en la Chrome Web Store evidencia la necesidad de mejorar los mecanismos de revisión y detección proactiva. Para las empresas, el reto reside en implementar controles técnicos y políticas que limiten el riesgo, así como en garantizar la formación continua del personal en cuanto a riesgos de ingeniería social y amenazas emergentes.
Para los usuarios, la recomendación es clara: evitar la instalación de extensiones de desarrolladores poco conocidos y revisar periódicamente los permisos concedidos.
Conclusiones
Este incidente confirma una tendencia al alza en la utilización de extensiones de navegador como puerta de entrada para ataques dirigidos. La detección temprana y la respuesta coordinada son esenciales para minimizar el impacto, especialmente en un contexto regulatorio cada vez más exigente. La colaboración entre fabricantes, comunidades de seguridad y organismos reguladores será clave para prevenir incidentes de este tipo en el futuro.
(Fuente: feeds.feedburner.com)
