Aumentan los secuestros de cuentas de Microsoft 365 mediante phishing y abuso de OAuth
Introducción
En los últimos meses, se ha observado un incremento alarmante en los incidentes de toma de control de cuentas de Microsoft 365, según un informe publicado por la firma de ciberseguridad Proofpoint. Los atacantes están perfeccionando sus técnicas de phishing, explotando el flujo de autenticación OAuth para obtener acceso persistente a cuentas corporativas críticas, burlando los controles tradicionales de autenticación y monitorización. Este fenómeno representa una amenaza significativa para organizaciones de todos los tamaños, especialmente aquellas que dependen de Microsoft 365 para la gestión de correo electrónico, almacenamiento y colaboración.
Contexto del Incidente
El auge del trabajo remoto y la adopción masiva de soluciones cloud han convertido a las cuentas de Microsoft 365 en objetivos prioritarios para actores maliciosos. Proofpoint ha detectado un aumento del 35% en campañas dirigidas al robo de credenciales y la toma de control de sesiones mediante técnicas avanzadas de phishing dirigidas a empleados de empresas de sectores clave, como financiero, manufacturero y sanitario.
El vector principal de ataque detectado en las últimas campañas es el abuso de las autorizaciones OAuth, en particular el flujo de código de dispositivo, un método legítimo diseñado para facilitar el inicio de sesión en dispositivos sin teclado o con capacidades limitadas de entrada. Sin embargo, los atacantes están adaptando este procedimiento para obtener permisos persistentes sobre cuentas de usuario y aplicaciones integradas en Microsoft 365.
Detalles Técnicos
Los ataques identificados por Proofpoint se inician generalmente con correos electrónicos de phishing cuidadosamente elaborados que incluyen una URL incrustada en un botón o hipervínculo. Al hacer clic, la víctima es redirigida a una página de inicio de sesión aparentemente legítima de Microsoft, donde se solicita autorización para una aplicación maliciosa mediante el flujo OAuth Device Code (RFC 8628).
Este vector de ataque no requiere necesariamente la sustracción directa de credenciales, ya que explota la confianza inherente del proceso OAuth. Una vez que el usuario concede los permisos solicitados por la aplicación maliciosa (en muchos casos, acceso a correos, archivos y contactos), los atacantes obtienen un token de acceso válido. Este token puede emplearse para realizar acciones en nombre del usuario, como exfiltración de datos, envío de phishing lateral o persistencia en el entorno cloud.
Los TTP (Tactics, Techniques and Procedures) empleados se corresponden con los identificadores MITRE ATT&CK:
– T1078.004 (Valid Accounts: Cloud Accounts)
– T1192 (Spearphishing Link)
– T1550.001 (Use Alternate Authentication Material: OAuth)
– T1528 (Steal Application Access Token)
Indicadores de Compromiso (IoC) detectados incluyen dominios de phishing que imitan portales legítimos de Microsoft, aplicaciones OAuth desconocidas con permisos excesivos y patrones anómalos de inicio de sesión desde direcciones IP asociadas a infraestructuras de proxy o VPNs utilizadas por actores APT.
Impacto y Riesgos
El impacto potencial de este tipo de ataques es elevado. Un atacante con acceso a tokens OAuth válidos puede:
– Leer y exfiltrar correos electrónicos y archivos sensibles almacenados en OneDrive o SharePoint.
– Suplantar la identidad del usuario para lanzar ataques de phishing internos (lateral movement).
– Mantener acceso persistente, incluso si el usuario cambia la contraseña.
– Escalar privilegios si se combinan con otras vulnerabilidades o configuraciones erróneas.
Según datos de Proofpoint, alrededor del 15% de las organizaciones afectadas experimentaron filtraciones de datos significativas y el 7% sufrieron interrupciones operativas. El coste medio de un incidente de este tipo puede superar los 150.000 euros, sin considerar sanciones adicionales por incumplimiento de GDPR o futuras exigencias regulatorias bajo NIS2.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Para reducir la exposición a estos ataques, se recomienda adoptar las siguientes medidas:
1. Revisar y restringir las aplicaciones que tienen permisos OAuth en el tenant de Microsoft 365.
2. Activar la revisión periódica de consentimientos a aplicaciones de terceros y revocar accesos innecesarios.
3. Implementar políticas de consentimiento de aplicaciones (App Consent Policies) y restringir la posibilidad de que los usuarios concedan permisos a aplicaciones no verificadas.
4. Monitorizar patrones anómalos de inicio de sesión y uso de tokens mediante soluciones SIEM y herramientas de análisis de comportamiento (UEBA).
5. Desplegar autenticación multifactor (MFA) robusta y, si es posible, condicionar el acceso a dispositivos gestionados.
6. Formar y concienciar a los usuarios sobre campañas de phishing sofisticadas y la importancia de no autorizar aplicaciones desconocidas.
Opinión de Expertos
Raúl Siles, experto en seguridad cloud y fundador de DinoSec, advierte: “El abuso de OAuth representa una evolución natural de los ataques a identidades en la nube. Las organizaciones deben pensar más allá de las credenciales y proteger el ciclo de vida completo de los permisos y tokens”.
Por su parte, Marta López, analista senior de un SOC internacional, añade: “La monitorización proactiva de logs de consentimientos y la integración de alertas específicas para anomalías OAuth en el SIEM se están volviendo imprescindibles para detectar movimientos laterales y accesos no autorizados”.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
Las empresas deben considerar que el perímetro de seguridad ya no es la red, sino la identidad y los permisos concedidos en la nube. La gestión segura de OAuth es ahora tan crítica como la protección de contraseñas. Los usuarios, por su parte, deben ser conscientes del riesgo de autorizar aplicaciones desconocidas, incluso cuando el proceso parece legítimo y auspiciado por Microsoft.
La adopción de marcos regulatorios como GDPR y la inminente entrada en vigor de NIS2 en la Unión Europea refuerzan la necesidad de auditar y proteger exhaustivamente los accesos a datos personales y sistemas críticos en la nube.
Conclusiones
El aumento de secuestros de cuentas de Microsoft 365 mediante técnicas de phishing y abuso de OAuth subraya la sofisticación de los atacantes y la urgencia de adoptar un enfoque integral de seguridad en la nube. Solo una combinación de controles técnicos, monitorización avanzada y formación continua permitirá a las organizaciones anticipar y bloquear este tipo de amenazas emergentes.
(Fuente: www.cybersecuritynews.es)
