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Amenazas

Ciberamenazas a los Juegos Olímpicos de Invierno en los Alpes Italianos: Hacktivismo y Espionaje en el Punto de Mira

Introducción

A falta de pocos meses para la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno en los Alpes italianos, diversas amenazas cibernéticas han comenzado a materializarse sobre el evento deportivo más importante del año. Tanto grupos hacktivistas con motivaciones políticas como actores de amenazas estatales están intensificando sus actividades para impactar a una audiencia global estimada en miles de millones de espectadores y acceder a información confidencial de la élite internacional que asistirá a la cita. En este artículo, se desgranan las tácticas, técnicas y procedimientos empleados por los atacantes, los riesgos asociados y las mejores recomendaciones para los equipos de seguridad responsables de proteger la infraestructura digital del evento.

Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

Los grandes eventos internacionales como los Juegos Olímpicos han sido históricamente objetivos prioritarios para campañas de ciberataques. Desde el ciberataque «Olympic Destroyer» en PyeongChang 2018 (vinculado a Sandworm, APT28) hasta los intentos de desestabilización durante Tokio 2020, los incidentes demuestran que la amenaza es real y evoluciona en sofisticación. En el caso de los próximos Juegos en los Alpes italianos, los organizadores han reconocido un aumento del 70% en el volumen de ataques dirigidos contra sistemas críticos (infraestructura TI, plataformas de venta de entradas, sistemas de gestión logística y aplicaciones móviles) en los últimos seis meses, según fuentes del CERT-Italia.

Detalles Técnicos

Los vectores de ataque identificados incluyen spear-phishing dirigido a miembros del Comité Olímpico, troyanos de acceso remoto (RATs) distribuidos mediante campañas de malspam, y explotación de vulnerabilidades en aplicaciones web (CVE-2023-34362, MOVEit Transfer; CVE-2024-21413, Outlook RCE) detectadas en infraestructuras asociadas al evento. Asimismo, se han observado pruebas de concepto y exploits funcionales en repositorios públicos como GitHub y foros clandestinos.

El uso de frameworks de ataque como Cobalt Strike y Metasploit está documentado en las fases de post-explotación, permitiendo movimientos laterales y persistencia en redes vulneradas. Las TTPs alinean con técnicas de MITRE ATT&CK como Spearphishing Attachment (T1193), Exploit Public-Facing Application (T1190), Credential Dumping (T1003), y Data Staged (T1074).

Entre los Indicadores de Compromiso (IoC) más relevantes se encuentran direcciones IP asociadas a infraestructura de comando y control (C2) en Rusia y China, así como dominios maliciosos que suplantan a proveedores oficiales y patrocinadores olímpicos.

Impacto y Riesgos

El impacto potencial de un ataque exitoso abarca desde la interrupción de servicios críticos (transmisiones en directo, sistemas de acceso físico, emisión de acreditaciones) hasta el robo y exfiltración de datos personales de atletas, diplomáticos y personalidades VIP. Un informe reciente de ENISA estima que un ciberataque sostenido podría generar pérdidas económicas superiores a los 250 millones de euros en daños directos e indirectos, sin contar las repercusiones reputacionales y legales en virtud de la GDPR y la inminente directiva NIS2 de la UE.

El hacktivismo, por su parte, busca maximizar el impacto mediático mediante defacement de sitios web oficiales y campañas de desinformación orientadas a manipular la opinión pública o protestar por causas políticas. Se han detectado operaciones de denegación de servicio distribuido (DDoS) con picos superiores a los 500 Gbps, lo que pone a prueba la resiliencia de las infraestructuras perimetrales.

Medidas de Mitigación y Recomendaciones

Entre las principales medidas recomendadas destacan:

– Actualización urgente de sistemas y aplicaciones, con especial atención a las versiones afectadas por CVE recientes (MOVEit Transfer, Microsoft Exchange, Outlook).
– Implementación de segmentación de red y controles de acceso robustos para limitar el movimiento lateral.
– Monitorización continua mediante SIEM y soluciones EDR, con reglas específicas para detectar TTPs asociadas a Cobalt Strike, Metasploit y patrones de comportamiento anómalos.
– Refuerzo de la autenticación multifactor (MFA) para todos los accesos privilegiados.
– Campañas de concienciación y simulacros de phishing dirigidos al personal acreditado.
– Planes de respuesta a incidentes probados y alineados con el marco NIST y la legislación europea vigente.

Opinión de Expertos

Según Marco Fontana, CISO del Comité Organizador Olímpico, “la colaboración estrecha con organismos nacionales de ciberseguridad y la adopción de una postura proactiva nos está permitiendo anticipar y contener la mayor parte de las amenazas detectadas. Sin embargo, la sofisticación de los atacantes y la interconexión global del evento exigen una vigilancia constante y adaptativa”.

Por su parte, analistas de Kaspersky y Mandiant coinciden en que “la convergencia entre espionaje estatal y hacktivismo representa un reto sin precedentes, donde la atribución es compleja y las motivaciones, diversas”.

Implicaciones para Empresas y Usuarios

Las empresas proveedoras de tecnología, patrocinadores y socios logísticos se encuentran igualmente en el punto de mira, dados los riesgos de ataques a la cadena de suministro y su potencial para servir de vector de entrada. Las organizaciones deben revisar sus acuerdos de responsabilidad y cumplimiento bajo GDPR y NIS2, reforzar sus controles de acceso y establecer canales de comunicación seguros con el comité organizador.

Los usuarios y asistentes deben extremar la cautela, evitando la instalación de aplicaciones no oficiales y reportando cualquier actividad sospechosa.

Conclusiones

Los Juegos Olímpicos de Invierno en los Alpes italianos constituyen un escenario de alto riesgo para la ciberseguridad, donde convergen intereses políticos, económicos y sociales. Solo una defensa en profundidad, basada en la inteligencia de amenazas y la colaboración internacional, permitirá mitigar los riesgos y garantizar el éxito del evento, protegiendo tanto la integridad de las infraestructuras como la privacidad de los asistentes.

(Fuente: www.darkreading.com)