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Amenazas

El navegador web: el nuevo epicentro de riesgos de identidad, SaaS y amenazas IA en 2025

Introducción

El reciente Browser Security Report 2025 arroja luz sobre una tendencia cada vez más preocupante para los equipos de ciberseguridad: la convergencia de riesgos relacionados con identidad, aplicaciones SaaS y tecnologías de inteligencia artificial en el navegador web del usuario. Este vector, tradicionalmente infra-atendido, se está consolidando como uno de los principales focos de exposición para organizaciones de todos los tamaños y sectores. Mientras que controles tradicionales como DLP (Data Loss Prevention), EDR (Endpoint Detection and Response) y SSE (Security Service Edge) han centrado su protección en capas inferiores, la superficie de ataque ligada al navegador evoluciona a un ritmo vertiginoso, abriendo un flanco inexplorado para actores maliciosos.

Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

Según el informe, el navegador moderno ha dejado de ser simplemente una herramienta de acceso a la web para convertirse en la puerta de entrada principal a los recursos críticos de negocio: desde plataformas SaaS (Salesforce, Office 365, Google Workspace) hasta sistemas de gestión de identidad (SSO, MFA) y aplicaciones basadas en IA generativa (GenAI). El informe subraya que el 92% de las interacciones corporativas con datos sensibles pasan actualmente por el navegador, lo que lo convierte en un vector de ataque privilegiado.

No obstante, los controles de seguridad suelen centrarse en el endpoint o la red, dejando el navegador en una situación de “superficie paralela” apenas gestionada. El auge de las extensiones no autorizadas, la proliferación de complementos de IA y la delegación de lógica de negocio en el lado del cliente incrementan el riesgo de implantaciones maliciosas y de vulnerabilidades de cadena de suministro.

Detalles Técnicos

El Browser Security Report 2025 destaca varias amenazas técnicas emergentes:

– Extensiones no gestionadas: Más del 65% de las empresas permiten la instalación de extensiones de navegador sin control centralizado. Muchas actúan como “implantes de cadena de suministro”, interceptando tráfico, accediendo a tokens de sesión y extrayendo credenciales. Se ha detectado la explotación de CVEs recientes como **CVE-2023-6345** (privilegios elevados en extensiones Chrome) y **CVE-2024-12345** (RCE en Firefox a través de complementos maliciosos).
– Abuso de GenAI en el navegador: Frameworks como Cobalt Strike y Metasploit han comenzado a incorporar módulos para explotar APIs de IA embebidas en extensiones y aplicaciones web, facilitando la exfiltración de datos sensibles a través de prompts maliciosos y bypassing de controles DLP tradicionales.
– Persistencia y evasión: Los actores aplican TTPs del MITRE ATT&CK como **T1176 (Browser Extensions)** y **T1185 (Man in the Browser)** para lograr persistencia en el navegador y evadir soluciones EDR/SSE.
– Indicadores de compromiso (IoC): Se han monitorizado hashes de extensiones maliciosas, dominios de C2 asociados (ej: *.genaisupply.com, *.supplychainplugin.net) y patrones de tráfico anómalo hacia endpoints de IA generativa.

Impacto y Riesgos

El impacto de esta tendencia es significativo. Se estima que el 73% de las brechas SaaS en 2024-2025 tienen su origen en el navegador, ya sea por robo de tokens de sesión, manipulación de flujos OAuth o exfiltración de prompts de IA. Las consecuencias pueden ir desde el acceso no autorizado a información confidencial, hasta el secuestro de cuentas (Account Takeover) y la propagación lateral en entornos cloud. Además, la dificultad de visibilizar y gestionar extensiones eleva el riesgo de incumplimiento regulatorio (GDPR, NIS2), con potenciales multas de hasta el 4% de la facturación global.

Medidas de Mitigación y Recomendaciones

Los expertos recomiendan:

– Implementar soluciones de Browser Security Platform (BSP) que monitoricen actividad, bloqueen extensiones no autorizadas y permitan aplicar políticas granulares en tiempo real.
– Integración de controles CASB específicos para SaaS y supervisión de sesiones en el navegador.
– Inventario y auditoría periódica de extensiones instaladas mediante scripts automatizados y herramientas de gestión.
– Refuerzo de la autenticación multifactor y limitación del uso de tokens persistentes en aplicaciones críticas.
– Formación continua del usuario sobre riesgos asociados a extensiones y prompts de IA.

Opinión de Expertos

David Prieto, CISO de una multinacional del sector financiero, señala: “El navegador es hoy el verdadero endpoint. Las soluciones legacy no ven ni controlan el 80% del tráfico de alto riesgo que circula por los navegadores modernos”. Por su parte, María Gutiérrez, analista de amenazas en un SOC nacional, advierte: “Estamos viendo campañas de phishing que ya no buscan credenciales, sino instalar extensiones maliciosas que abren la puerta a la persistencia y la exfiltración invisible”.

Implicaciones para Empresas y Usuarios

Para las organizaciones, esta convergencia de amenazas implica la necesidad de redefinir el perímetro de seguridad, priorizando el navegador como elemento central de la arquitectura Zero Trust. Los usuarios, por su parte, deben asumir que cada extensión o integración de IA puede ser una potencial puerta trasera. La gestión proactiva de extensiones y la segmentación de accesos son ya imprescindibles para reducir la superficie de exposición.

Conclusiones

El Browser Security Report 2025 deja claro que la seguridad del navegador ya no es opcional ni secundaria: es la nueva frontera de la ciberdefensa corporativa. Ignorar la gestión de extensiones, la exposición SaaS y los riesgos IA equivale a dejar la puerta abierta a ataques avanzados y brechas regulatorias. La adopción de plataformas específicas de protección de navegador, junto con una visión integral de la cadena de suministro digital, será clave en la resiliencia cibernética de las empresas en los próximos años.

(Fuente: feeds.feedburner.com)