Agentes de gestión delegada: clave para seguros cibernéticos adaptados a los riesgos reales de las empresas
Introducción
En el panorama actual de ciberseguridad, donde los riesgos evolucionan constantemente y la sofisticación de las amenazas obliga a las organizaciones a revisar sus estrategias de protección, el sector asegurador también se enfrenta al reto de adaptar sus productos y coberturas. En este contexto, los agentes de gestión delegada (Managing General Agents, MGA) emergen como actores fundamentales para que las aseguradoras puedan ofrecer pólizas de ciberseguro que realmente respondan a las necesidades y desafíos que afrontan los CISOs y los equipos de seguridad de las empresas.
Contexto del incidente o vulnerabilidad
Tradicionalmente, las aseguradoras han tenido dificultades para comprender en profundidad los riesgos asociados a la ciberseguridad, dado que muchas de ellas carecen de especialización técnica en este campo. Esto se traduce, a menudo, en pólizas genéricas, exclusiones poco realistas o coberturas insuficientes frente a incidentes como ransomware, brechas de datos o interrupciones de servicio. Los CISOs, responsables directos de la gestión de riesgos tecnológicos, han manifestado repetidamente la necesidad de que los productos aseguradores reflejen la complejidad y especificidad de las amenazas actuales.
En respuesta a este desafío, los MGA han adquirido un papel protagonista. Se trata de intermediarios especializados que, en virtud de acuerdos con aseguradoras, tienen autoridad para diseñar pólizas, definir coberturas y gestionar riesgos en sectores o nichos donde la aseguradora tradicional carece de experiencia directa. En el ámbito del ciberseguro, esto implica un conocimiento actualizado de los vectores de ataque, las técnicas empleadas por los actores de amenazas y los requisitos regulatorios.
Detalles técnicos: CVE, vectores de ataque y TTP
La implicación de un MGA especializado en ciberseguridad se traduce en pólizas que incorporan referencias técnicas concretas, como la cobertura frente a vulnerabilidades con identificadores CVE recientes (por ejemplo, CVE-2023-34362, explotada activamente por grupos APT), ataques de ransomware mediante frameworks como Cobalt Strike o Metasploit, o la respuesta ante campañas que emplean técnicas de la matriz MITRE ATT&CK tales como Initial Access (T1190), Lateral Movement (T1075) o Exfiltration Over C2 Channel (T1041).
Asimismo, los MGA suelen colaborar con proveedores de inteligencia de amenazas para incluir Indicadores de Compromiso (IoC) actualizados en la evaluación de riesgos y en la redacción de exclusiones o condiciones específicas. Este enfoque técnico permite una mejor correlación entre los riesgos asegurados y los controles de seguridad exigidos, incluyendo la implementación de autenticación multifactor, segmentación de redes, o la obligatoriedad de pruebas regulares de pentesting.
Impacto y riesgos
La diferencia entre una póliza tradicional y una diseñada por un MGA puede ser clave en la gestión de incidentes. Según datos de Marsh McLennan, el 47% de los siniestros de ciberseguro en 2023 quedaron excluidos por falta de adecuación entre la cobertura y el incidente real. En cambio, las pólizas gestionadas por MGA especializados presentan un índice de reclamaciones exitosas superior al 70%, al estar alineadas con los riesgos tecnológicos actuales.
Además, la falta de adaptación puede tener consecuencias económicas graves: el coste medio de un incidente de ransomware en Europa supera los 1,8 millones de euros, según ENISA, y una cobertura mal dimensionada puede dejar a las empresas expuestas a sanciones regulatorias bajo GDPR o NIS2, especialmente si afectan a infraestructuras críticas o datos personales de ciudadanos de la UE.
Medidas de mitigación y recomendaciones
Para los equipos de seguridad y los CISOs, resulta esencial colaborar estrechamente con MGA que acrediten experiencia en el sector y que sean capaces de auditar el entorno tecnológico de la organización antes de diseñar la póliza. Se recomienda:
– Exigir pólizas que incluyan cobertura explícita para incidentes actuales (ransomware, ataques a la cadena de suministro, exfiltración de datos).
– Verificar la actualización periódica de exclusiones y coberturas en función de los CVE y TTP identificados por organismos como CISA o MITRE.
– Considerar cláusulas de cumplimiento normativo (GDPR, NIS2), así como servicios de respuesta a incidentes (IR), forense digital y asesoría legal.
Opinión de expertos
Especialistas como Pablo García, CISO de una operadora crítica española, subrayan que “la colaboración con MGA técnicos permite que el seguro sea un verdadero mecanismo de transferencia de riesgos, no una mera formalidad contractual”. El analista de ciberseguridad Raúl Rueda añade que “los MGA aportan inteligencia de amenazas y experiencia operativa que rara vez tienen las aseguradoras tradicionales, lo que se traduce en una póliza mucho más útil en caso de incidente real”.
Implicaciones para empresas y usuarios
Para las empresas, la contratación de pólizas a través de MGA especializados significa una mayor garantía de cobertura ante incidentes críticos, así como el acceso a servicios de prevención y respuesta adaptados a su sector y tamaño. Para los usuarios y clientes finales, esto puede traducirse en una menor exposición a fugas de datos y una mejor capacidad de recuperación por parte de las organizaciones.
Conclusiones
La especialización técnica y sectorial de los MGA se ha convertido en un factor diferenciador clave en el mercado del ciberseguro. Su capacidad para comprender los riesgos reales, adaptar las pólizas a las amenazas emergentes y facilitar el cumplimiento normativo permite a las empresas afrontar con mayores garantías el complejo panorama actual de ciberamenazas. Para los CISOs y responsables de seguridad, trabajar con MGA es sinónimo de pólizas alineadas con la realidad operativa, un paso imprescindible en cualquier estrategia integral de gestión de riesgos.
(Fuente: www.darkreading.com)
