La comunicación efectiva de riesgos técnicos: Clave para que el CISO impulse la ciberseguridad como habilitador estratégico
Introducción
El papel del CISO (Chief Information Security Officer) ha evolucionado de forma significativa durante la última década. Si bien la función tradicional del CISO se centraba en la protección de los activos informáticos y el cumplimiento normativo, hoy se espera que este profesional actúe como un puente entre el mundo técnico y la alta dirección. Esto exige una habilidad clave: traducir riesgos técnicos complejos en términos de impacto para el negocio y posicionar la ciberseguridad no solo como un departamento de soporte, sino como un auténtico habilitador estratégico para la organización.
Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
Históricamente, la desconexión entre los equipos de ciberseguridad y los órganos de gobierno corporativo ha sido una de las principales debilidades en la gestión de riesgos empresariales. Informes recientes de la consultora PwC y el ISACA apuntan que el 60% de los CISOs considera que la alta dirección no comprende plenamente los riesgos cibernéticos a los que se enfrenta la compañía. Este déficit comunicativo puede llevar a una infraestimación de amenazas críticas, subinversión en controles y una reacción tardía ante incidentes, con consecuencias regulatorias y reputacionales graves bajo normativas como GDPR y, más recientemente, NIS2.
Detalles Técnicos
La labor del CISO implica analizar amenazas emergentes y vulnerabilidades técnicas —como CVE-2024-24919 (vulnerabilidad crítica en Check Point VPN), o técnicas de ataque MITRE ATT&CK como Initial Access vía spear-phishing o explotación de RDP expuesto— y traducirlas en escenarios de impacto concretos para el negocio (ejemplo: interrupción del servicio crítico, brecha de datos personales, sanción administrativa por incumplimiento de GDPR). La identificación de Indicadores de Compromiso (IoC), la evaluación de la superficie de ataque y el uso de frameworks como NIST CSF o ISO 27001, deben integrarse en el lenguaje estratégico y económico de la organización.
Ejemplo práctico: un exploit de Cobalt Strike detectado en la red corporativa debe ser comunicado al CEO y al consejo no sólo como un “evento de malware”, sino como una amenaza directa a la continuidad operativa, la integridad de datos financieros y la reputación ante clientes e inversores.
Impacto y Riesgos
Un reciente estudio de IBM Security Cost of a Data Breach Report 2023 estima en 4,45 millones de dólares el coste medio global de una brecha de datos, con sectores regulados como el financiero o sanitario superando los 10 millones. Más allá del impacto económico inmediato, la afectación reputacional y el riesgo de sanciones por vulnerar GDPR o NIS2 son factores que preocupan cada vez más a los consejos de administración.
Asimismo, el 67% de las empresas afectadas por ransomware experimentan una caída significativa en la confianza de sus clientes, mientras que el 41% admite haber perdido oportunidades comerciales tras un incidente de seguridad.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Para que la función del CISO sea vista como estratégica, se recomienda:
– Mapear los riesgos técnicos a procesos de negocio críticos, utilizando metodologías como FAIR o análisis cuantitativo de riesgos.
– Presentar los riesgos en términos de pérdida económica, impacto en la continuidad y cumplimiento normativo.
– Involucrar al CEO y al consejo en simulacros de crisis cibernética (tabletop exercises) y ejercicios de respuesta ante incidentes.
– Priorizar inversiones en controles alineados con la estrategia de negocio y el apetito de riesgo definido por la dirección.
– Mantenerse actualizado respecto a las tendencias regulatorias (ej. entrada en vigor de NIS2 en 2024) y su impacto en el sector.
Opinión de Expertos
Según Olga Martín, CISO de una multinacional del IBEX 35: “El reto es doble: traducir la jerga técnica a escenarios de negocio y demostrar cómo una inversión proactiva en ciberseguridad puede habilitar la innovación digital y el crecimiento, en vez de percibirse solo como un coste”. Por su parte, el analista de Gartner Paul Proctor recomienda el uso de “dashboards de riesgos” para exponer visualmente la evolución de amenazas y controles, facilitando la toma de decisiones informadas por el consejo.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
El enfoque estratégico de la ciberseguridad impacta directamente en la resiliencia empresarial y la confianza de clientes y socios. Las empresas que integran la gestión de riesgos cibernéticos en su gobierno corporativo muestran una recuperación más rápida ante incidentes y una mejora en su valoración bursátil. Para los usuarios, esto se traduce en una mayor protección de sus datos y servicios, y para los equipos técnicos, en un respaldo claro de la dirección para desplegar medidas avanzadas como Zero Trust, EDR o automatización de respuestas con SOAR.
Conclusiones
La capacidad del CISO para traducir riesgos técnicos en impacto de negocio y posicionar la ciberseguridad como habilitador estratégico resulta crítica en un contexto de amenazas crecientes y regulación cada vez más exigente. Solo así la ciberseguridad dejará de ser percibida como un “mal necesario” y pasará a ser un motor de competitividad e innovación para la organización.
(Fuente: www.darkreading.com)
