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Los bots de RPA superan en número a los usuarios humanos: nuevos retos para la gestión de identidades no humanas

Introducción

La automatización robótica de procesos (RPA, por sus siglas en inglés) está transformando radicalmente el panorama operativo de las grandes organizaciones. Si bien RPA promete mayor eficiencia y reducción de errores mediante la automatización de tareas repetitivas, su adopción masiva ha traído consigo un fenómeno emergente de ciberseguridad: la proliferación de identidades no humanas (Non-Human Identities, NHI) en los sistemas corporativos. En muchas empresas, el número de bots de RPA supera ya al de usuarios humanos, generando nuevos desafíos en la gestión, seguridad y auditoría de accesos.

Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

La gestión tradicional de identidades y accesos (IAM) se diseñó principalmente para usuarios humanos, con procesos de onboarding/offboarding, autenticación multifactor y controles de privilegios. Sin embargo, la irrupción de RPA ha alterado este equilibrio. Cada bot opera con credenciales propias, accediendo con frecuencia a sistemas críticos, bases de datos sensibles y flujos de información confidencial. Según estudios recientes, en sectores como banca, seguros y utilities, los bots pueden llegar a representar hasta el 65% de las identidades con privilegios elevados.

Esta tendencia se ve agravada por la falta de estrategias claras para la administración de NHIs, que a menudo quedan fuera del alcance de políticas de seguridad tradicionales. La ausencia de procesos estandarizados para el ciclo de vida de las credenciales de bots, la gestión de secretos y la monitorización de actividades anómalas expone a las organizaciones a riesgos significativos, tanto de brechas accidentales como de ataques dirigidos.

Detalles Técnicos

Las amenazas asociadas a NHIs y bots de RPA se articulan en varios vectores de ataque reconocidos por el framework MITRE ATT&CK, en particular las técnicas T1078 (Valid Accounts), T1087 (Account Discovery) y T1555 (Credentials from Password Stores). Los atacantes pueden explotar cuentas de bots mal configuradas, credenciales hardcodeadas o rotación inadecuada de secretos para moverse lateralmente y escalar privilegios.

En cuanto a la explotación, se han documentado casos en los que herramientas como Metasploit y Cobalt Strike han sido utilizadas para identificar y comprometer cuentas de bots, especialmente cuando los endpoints no cuentan con un control de acceso robusto ni con monitorización de logs específica para NHIs. Además, los bots suelen operar ininterrumpidamente y generan grandes volúmenes de eventos, dificultando la detección de actividades anómalas por parte de los sistemas SIEM tradicionales.

Indicadores de compromiso (IoC) comunes incluyen:
– Accesos fuera de horario habitual del bot.
– Cambios en patrones de actividad (por ejemplo, incremento súbito de consultas a bases de datos).
– Uso de credenciales de bots desde ubicaciones IP no autorizadas.
– Fallos repetidos en autenticación de bots que normalmente tienen flujos automáticos.

Impacto y Riesgos

El impacto de una brecha a través de un bot de RPA puede ser devastador. Dado que estos bots suelen tener acceso a sistemas sensibles, un compromiso puede derivar en fugas masivas de datos personales y corporativos, manipulación de procesos críticos o interrupciones operativas.

Un reciente informe de IBM señala que el coste medio de una brecha originada por cuentas privilegiadas (humanas o no humanas) supera los 4,8 millones de dólares, con un tiempo de detección y contención que puede duplicar al asociado a cuentas humanas debido a la falta de visibilidad sobre NHIs. Además, la legislación europea (GDPR, NIS2) impone fuertes sanciones por gestión inadecuada de identidades y protección de datos, con multas de hasta el 4% de la facturación global.

Medidas de Mitigación y Recomendaciones

Para mitigar los riesgos asociados a NHIs y bots de RPA, los expertos recomiendan:
– Inventario exhaustivo y clasificación de todas las identidades no humanas.
– Aplicación de principios de mínimo privilegio y segmentación de accesos.
– Implantación de sistemas de gestión de secretos (vaults) para rotación y control de credenciales de bots.
– Integración de los bots en los procesos de IAM, incluyendo autenticación multifactor y políticas de ciclo de vida.
– Monitorización específica de actividad de NHIs en soluciones SIEM y SOAR, con dashboards y alertas diferenciadas.
– Auditorías periódicas de cuentas de bots y análisis de logs para identificar desviaciones de comportamiento.

Opinión de Expertos

Según Enrique Serrano, consultor de ciberseguridad y profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, “la gestión de identidades no humanas es el gran reto actual de la automatización. No basta con securizar los bots como si fueran humanos: necesitan controles granulares, monitorización continua y una gobernanza específica”. Por su parte, Marta Rodríguez, CISO de una entidad financiera internacional, advierte que “el mayor peligro es la falsa sensación de seguridad. Muchas empresas creen que los bots son menos susceptibles de ser atacados, cuando en realidad suelen ser el eslabón más débil”.

Implicaciones para Empresas y Usuarios

La expansión de RPA y la creciente presencia de NHIs obligan a replantear la arquitectura de seguridad. Las organizaciones deben adaptar sus políticas para incluir explícitamente a los bots en todos los niveles de control, desde la protección de datos hasta la respuesta a incidentes. Además, la formación y concienciación debe extenderse a los equipos de desarrollo y operaciones, que a menudo configuran bots sin el rigor necesario.

Para los usuarios finales, el riesgo reside en que una brecha a través de RPA puede afectar a información personal y procesos críticos, incluso si nunca han interactuado directamente con estos sistemas automatizados.

Conclusiones

La automatización mediante RPA es imparable y su valor para la eficiencia empresarial es indiscutible. Sin embargo, la proliferación de bots y otras identidades no humanas constituye un nuevo frente de riesgo que requiere estrategias, herramientas y mentalidades adaptadas. La seguridad de los NHIs ya no puede ser un apéndice de la IAM tradicional, sino un pilar central de la ciberseguridad corporativa.

(Fuente: feeds.feedburner.com)