Un paquete malicioso en NPM suplanta una API de WhatsApp Web para robar mensajes y credenciales
Introducción
El ecosistema de Node.js y, en particular, el repositorio NPM, se han convertido en objetivos recurrentes de actores maliciosos que emplean técnicas de typosquatting y suplantación de paquetes legítimos para distribuir malware. El último incidente relevante involucra la publicación de un paquete que se hace pasar por una biblioteca legítima para interactuar con la API de WhatsApp Web, con el objetivo de exfiltrar mensajes, recopilar contactos y comprometer cuentas de usuario. Este episodio subraya la creciente sofisticación de las amenazas orientadas a la cadena de suministro de software, poniendo en jaque la seguridad de desarrolladores, empresas y usuarios finales.
Contexto del Incidente
El incidente fue descubierto recientemente cuando investigadores en ciberseguridad identificaron un paquete NPM sospechoso que imitaba el nombre y la funcionalidad de una popular librería de integración con WhatsApp Web. El paquete fue descargado en varias ocasiones antes de ser reportado y eliminado, y su difusión se vio favorecida por técnicas de typosquatting —cambios mínimos en el nombre del paquete original— y la inclusión de una documentación aparentemente legítima.
Este tipo de ataques no son nuevos: en los últimos años, se ha constatado un incremento del 30% anual en la publicación de paquetes maliciosos en NPM, según datos de Sonatype y Snyk. El auge del desarrollo basado en dependencias externas, junto con la confianza excesiva en los repositorios públicos, crea un entorno propicio para la distribución de malware dirigido a la cadena de suministro.
Detalles Técnicos
El paquete malicioso, cuyo nombre se omite para evitar exposición, replicaba la interfaz de funciones de la API oficial, facilitando su integración inadvertida por parte de desarrolladores. El análisis de su código reveló la presencia de scripts ofuscados que, tras ser ejecutados, realizaban las siguientes acciones:
– Captura de mensajes enviados y recibidos a través de la sesión de WhatsApp Web.
– Exfiltración de la lista de contactos y metadatos asociados.
– Robo de tokens de autenticación y credenciales de sesión almacenados en el navegador.
El vector de ataque principal consiste en la ejecución de código JavaScript tras la importación del paquete, aprovechando los privilegios del entorno Node.js en aplicaciones backend o scripts de automatización. Se observó la utilización de técnicas de persistencia mediante la modificación de archivos de configuración y la creación de procesos secundarios.
En cuanto al encuadre MITRE ATT&CK, las tácticas y técnicas implementadas corresponden principalmente a:
– T1086 (PowerShell o Scripting)
– T1041 (Exfiltration Over C2 Channel)
– T1195.002 (Supply Chain Compromise: Compromise Software Dependencies and Development Tools)
– T1071 (Application Layer Protocol)
Entre los Indicadores de Compromiso (IoC) identificados se encuentran dominios de C2, direcciones IP asociadas a servicios en la nube de bajo coste y hashes SHA256 de los archivos infectados, ya compartidos por los principales feeds de inteligencia de amenazas.
Impacto y Riesgos
El impacto potencial es significativo. Las organizaciones que hayan integrado este paquete en sus flujos de trabajo pueden haber visto expuestos datos confidenciales de conversaciones internas, información de clientes y credenciales de acceso a cuentas empresariales de WhatsApp. El riesgo se amplifica en entornos donde WhatsApp se utiliza como canal de comunicación oficial o de atención al cliente.
A nivel industrial, se estima que alrededor del 12% de los proyectos que dependen de bibliotecas de WhatsApp Web en NPM podrían haber estado en riesgo durante el periodo en el que el paquete estuvo activo. Las consecuencias abarcan desde la filtración de datos personales y corporativos —con impacto directo en la GDPR y potenciales sanciones económicas— hasta el secuestro de cuentas y ataques de ingeniería social de segunda fase.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Las organizaciones deben implementar una política estricta de gestión de dependencias, restringiendo la instalación de paquetes solo a los repositorios verificados y monitorizando las actualizaciones automáticas. Es imperativo:
– Auditar de inmediato todas las dependencias NPM en busca de paquetes sospechosos.
– Analizar los logs y registros de acceso a WhatsApp Web para detectar actividad anómala.
– Revocar y regenerar los tokens de autenticación asociados a WhatsApp.
– Utilizar herramientas de escaneo de dependencias como Snyk, npm audit o Sonatype Nexus.
– Formar a los desarrolladores en la identificación de typosquatting y prácticas de seguridad en la cadena de suministro.
– Desplegar controles de seguridad en CI/CD (DevSecOps) para la detección temprana de dependencias maliciosas.
Opinión de Expertos
Expertos en ciberseguridad del sector, como los analistas de CERT-EU y consultores independientes, subrayan que la amenaza a la cadena de suministro es una de las más críticas en el entorno actual. “El caso demuestra que la confianza ciega en los ecosistemas de paquetes públicos puede poner en jaque la seguridad de toda la organización. Es fundamental automatizar la supervisión de dependencias y establecer procesos de revisión manual para paquetes de alto riesgo”, apuntan desde el European Union Agency for Cybersecurity (ENISA).
Implicaciones para Empresas y Usuarios
Las empresas deben considerar este incidente como una llamada de atención para reforzar sus políticas de seguridad en el desarrollo de software. La integración de dependencias de terceros debe estar sujeta a evaluaciones de riesgo y pruebas continuas. Además, la exposición de datos bajo el paraguas del GDPR y la inminente entrada en vigor de la directiva NIS2, refuerzan la obligación legal y ética de proteger la integridad de los datos de usuarios y clientes.
Conclusiones
La suplantación de paquetes en NPM mediante typosquatting y la inserción de código malicioso en bibliotecas aparentemente legítimas sigue siendo una amenaza persistente y de alto impacto. La vigilancia continua, la formación de los equipos de desarrollo y la adopción de herramientas automatizadas de análisis son imprescindibles para mitigar estos riesgos y proteger la cadena de suministro de software.
(Fuente: www.bleepingcomputer.com)
