Canon CVE-2024-12649: Una Vulnerabilidad Crítica Permite el Compromiso de Redes Corporativas a Través de Impresoras
Introducción
En febrero de 2024, se hizo pública una vulnerabilidad crítica que afecta a múltiples modelos de impresoras Canon, identificada como CVE-2024-12649. Este fallo ha encendido las alarmas entre profesionales de la ciberseguridad, ya que permite a un atacante comprometer la red corporativa simplemente enviando un documento malicioso a imprimir. Este escenario pone de manifiesto la importancia de tratar los dispositivos de impresión como activos críticos dentro de la infraestructura TI y no como simples periféricos.
Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
Las impresoras de red, especialmente en entornos empresariales, suelen estar integradas en los sistemas de autenticación, disponen de acceso a servidores de archivos y, en ocasiones, a bases de datos internas. Históricamente, estos dispositivos han sido ignorados en las estrategias de defensa perimetral, convirtiéndose en objetivos atractivos para los actores de amenazas.
La vulnerabilidad CVE-2024-12649 afecta a una amplia gama de impresoras Canon, tanto de la línea imageRUNNER ADVANCE como de modelos i-SENSYS y imageCLASS, entre otros. Canon ha confirmado que el problema afecta a dispositivos con firmware anterior a la versión 3.13.1. Los atacantes pueden explotar este fallo sin necesidad de autenticación previa, aumentando exponencialmente el riesgo.
Detalles Técnicos
CVE-2024-12649 es una vulnerabilidad de ejecución remota de código (RCE) que reside en el parser de impresión de las impresoras Canon afectadas. El fallo se deriva de una validación inadecuada de los datos en los trabajos de impresión enviados a través de los protocolos IPP (Internet Printing Protocol) y LPD (Line Printer Daemon). Un atacante puede incrustar código malicioso en un archivo de impresión (por ejemplo, un PDF o PostScript) y enviarlo directamente a la impresora, desencadenando la ejecución de código arbitrario en el sistema operativo embebido del dispositivo.
Este vector de ataque se clasifica bajo la táctica MITRE ATT&CK “Initial Access” (T1078: Valid Accounts, T1190: Exploit Public-Facing Application) y “Execution” (T1204: User Execution, T1059: Command and Scripting Interpreter). La explotación puede automatizarse fácilmente con herramientas como Metasploit, que ya incluye módulos para la explotación de impresoras vulnerables, y frameworks orientados a ataques a dispositivos IoT.
Los Indicadores de Compromiso (IoC) más relevantes incluyen tráfico no autorizado hacia el puerto 515 (LPD) o 631 (IPP), procesos anómalos en la impresora, y cambios en las configuraciones de red del dispositivo.
Impacto y Riesgos
El impacto potencial de CVE-2024-12649 es considerable. Una vez comprometida la impresora, el atacante puede:
– Escalar privilegios para pivotar dentro de la red interna.
– Utilizar la impresora como punto de lanzamiento para ataques laterales (lateral movement).
– Interceptar, modificar o reenviar documentos sensibles.
– Instalar puertas traseras persistentes o utilizar la impresora como C2 (Command & Control).
– Acceder a credenciales almacenadas o interceptadas (por ejemplo, LDAP, SMB).
Según estimaciones del sector, más del 60% de las impresoras Canon en entornos corporativos siguen con versiones de firmware vulnerables. El coste medio de una brecha de seguridad originada en dispositivos periféricos supera los 200.000 euros, según el informe de Kaspersky de 2023. Además, una intrusión de este tipo puede conllevar incumplimientos de GDPR y NIS2, exponiendo a la organización a sanciones administrativas y daños reputacionales.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Canon ha publicado actualizaciones de firmware que corrigen la vulnerabilidad. Se recomienda:
– Actualizar inmediatamente todas las impresoras Canon afectadas a la versión 3.13.1 o superior.
– Restringir el acceso a los puertos 515 y 631 mediante firewall y segmentación de red.
– Deshabilitar protocolos de impresión no utilizados.
– Supervisar los logs de las impresoras en busca de actividad anómala.
– Integrar las impresoras en las auditorías regulares de vulnerabilidades y escaneos de seguridad.
– Implementar autenticación fuerte y limitar el acceso administrativo a las impresoras.
– Sensibilizar al personal sobre la importancia de no imprimir documentos de orígenes no verificados.
Opinión de Expertos
Expertos en ciberseguridad como Ivan Kwiatkowski (Kaspersky) y Jake Williams (SANS Institute) coinciden en que las impresoras de red representan uno de los eslabones más débiles en las cadenas de seguridad corporativa. “La explotación de impresoras puede ser el primer paso para comprometer sistemas críticos y eludir controles tradicionales”, afirma Williams. Kwiatkowski subraya la necesidad de gestionar el ciclo de vida de los dispositivos IoT y periféricos con el mismo rigor que los servidores y endpoints tradicionales.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
El incidente resalta la necesidad urgente de incluir dispositivos de impresión en la gestión de vulnerabilidades y en los planes de respuesta ante incidentes. Para las empresas, el compromiso de una impresora puede derivar en una brecha de datos con graves consecuencias legales bajo GDPR y NIS2. Los usuarios corporativos deben entender que imprimir un documento no es una acción inocua: un archivo manipulado puede desencadenar un ataque de escala considerable.
Conclusiones
CVE-2024-12649 evidencia que la seguridad de la red abarca mucho más que servidores y estaciones de trabajo. Las impresoras, por su ubiquidad y conectividad, se han convertido en objetivos prioritarios para los actores maliciosos. La actualización, segmentación y monitorización de estos dispositivos son medidas ineludibles para proteger la integridad de la infraestructura TI y evitar que un simple trabajo de impresión se convierta en la puerta de entrada a la red corporativa.
(Fuente: www.kaspersky.com)
