Ataque con láser permite a atacantes tomar el control total de monederos Tangem
Introducción
El equipo de seguridad Donjon de Ledger ha publicado recientemente una investigación que revela una vulnerabilidad crítica en las tarjetas de monedero Tangem, ampliamente utilizadas para el almacenamiento seguro de criptomonedas. Mediante la utilización de un pulso láser cuidadosamente sincronizado sobre el chip integrado en la tarjeta, los investigadores han logrado forzar el reseteo de la contraseña maestra del dispositivo, permitiendo a un atacante definir una nueva clave y tomar el control absoluto de los fondos almacenados. Este hallazgo pone de manifiesto la importancia de evaluar los riesgos de ataques físicos avanzados en dispositivos de hardware supuestamente inviolables.
Contexto del Incidente
Tangem es una reconocida solución de almacenamiento en frío (cold wallet) para criptoactivos, en formato de tarjeta inteligente con chip NFC, diseñada para ofrecer alta seguridad y facilidad de uso. El ataque presentado se enmarca dentro de la creciente preocupación por la seguridad física de los monederos hardware, especialmente aquellos que prometen resistencia ante manipulaciones y ataques de canal lateral. Si bien la mayoría de los incidentes de seguridad en el ecosistema cripto derivan de fallos de software o ingeniería social, este caso demuestra que los ataques físicos siguen siendo un vector relevante, sobre todo para usuarios de alto perfil, custodios institucionales y empresas de custodia.
Detalles Técnicos
La vulnerabilidad se explota mediante la inyección de fallos por láser (fault injection attack) en el microcontrolador seguro presente en la tarjeta Tangem. El proceso exacto requiere acceso físico al dispositivo y equipamiento especializado: un láser de alta precisión capaz de emitir pulsos en un momento exacto durante el proceso de autenticación. El ataque induce un fallo temporal en la memoria volátil del chip (típicamente SRAM o Flash), alterando el flujo de ejecución justo cuando el firmware valida la contraseña.
Como resultado, el mecanismo de protección que exige la contraseña previa es eludido, y el atacante puede establecer una nueva contraseña arbitraria, sin necesidad de conocer la anterior ni de disponer de una tarjeta de respaldo. Una vez completado el proceso, la tarjeta Tangem acepta la nueva contraseña como válida y concede acceso total a la clave privada contenida en su interior.
– CVE asignado: No se ha publicado aún un identificador CVE oficial, pero la vulnerabilidad ha sido confirmada por los investigadores de Donjon.
– TTP MITRE ATT&CK: T1055 (Process Injection), T1209 (Hardware Additions), T1190 (Exploit Public-Facing Application).
– Indicadores de compromiso (IoC): No aplican en entornos de red, pero la manipulación física del dispositivo puede dejar rastros microscópicos de quemaduras o alteraciones superficiales en la capa del chip.
– Herramientas conocidas: Equipos de laboratorio de fault injection, sistemas de control láser y osciloscopios de alta velocidad. No se ha detectado aún la integración en frameworks como Metasploit o Cobalt Strike.
Impacto y Riesgos
El impacto potencial de esta vulnerabilidad es crítico para los poseedores de tarjetas Tangem expuestas físicamente. Un atacante con acceso físico suficiente puede tomar control total del monedero y transferir todos los fondos sin posibilidad de recuperación. Este ataque invalida las protecciones basadas en contraseña y en la posesión exclusiva del dispositivo, eliminando también la utilidad de las tarjetas de respaldo.
Según estimaciones del mercado, Tangem ha distribuido cientos de miles de tarjetas a nivel global, por lo que el vector afecta potencialmente a una base significativa de usuarios. Sin embargo, la necesidad de acceso físico y equipamiento avanzado reduce el riesgo para el usuario medio, aunque lo convierte en una amenaza realista para objetivos de alto valor o custodia institucional.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Actualmente, la mitigación de este ataque es limitada debido a la naturaleza física de la vulnerabilidad. Se recomienda a los usuarios:
– Mantener las tarjetas Tangem en ubicaciones seguras y bajo control físico estricto.
– No confiar en la seguridad de la contraseña si el dispositivo ha estado fuera de custodia o en entornos no controlados.
– Utilizar soluciones de custodia multifirma (multi-signature) para grandes volúmenes de activos y no depender de un solo dispositivo físico.
– Solicitar información al fabricante sobre posibles actualizaciones de hardware resistentes a fault injection o parches de firmware.
– Considerar la migración a monederos que implementen protecciones físicas adicionales frente a ataques de canal lateral.
Opinión de Expertos
Expertos en seguridad hardware consultados han señalado que este tipo de ataques, aunque técnicamente complejos, son cada vez más accesibles debido a la disponibilidad de herramientas de laboratorio y manuales de fault injection. Alain Brossard, CISO de una empresa de custodia cripto, comenta: “El sector debe asumir que la seguridad física absoluta es inalcanzable; la defensa en profundidad y la detección de manipulaciones serán claves en la próxima generación de hardware wallets”.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
Para empresas que gestionan activos digitales, custodios y plataformas de intercambio, este incidente subraya la necesidad de implementar controles adicionales, como la segregación de claves y políticas de acceso físico. Además, la obligación de notificar incidentes de seguridad conforme al RGPD y la inminente directiva NIS2 puede implicar responsabilidades legales en caso de sustracción de fondos por ataques físicos no mitigados.
Conclusiones
El ataque con láser a tarjetas Tangem demuestra que incluso los dispositivos de almacenamiento en frío pueden ser vulnerables a técnicas avanzadas de manipulación física. Si bien el riesgo para el usuario doméstico es bajo, empresas y custodios deben revisar urgentemente sus políticas de seguridad y almacenamiento para evitar compromisos costosos e irreversibles. La industria debe avanzar en el desarrollo de hardware resistente a ataques de canal lateral y fault injection para asegurar la protección de los activos digitales en un contexto de amenazas cada vez más sofisticadas.
(Fuente: feeds.feedburner.com)
