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**La gestión de identidades de IA: el nuevo reto crítico para la seguridad empresarial**

### Introducción

La rápida adopción de sistemas de inteligencia artificial agentica —o IA autónoma— está redefiniendo el panorama de la ciberseguridad. Según expertos de Token Security, la proliferación de agentes de IA con capacidad de tomar decisiones y ejecutar acciones en entornos corporativos multiplica el riesgo, situando la gestión de identidades en el epicentro de la estrategia defensiva. CISOs y equipos de seguridad se encuentran ante la necesidad urgente de tratar a los agentes de IA como una nueva categoría de identidad digital, con implicaciones directas en el control de accesos, la gestión del ciclo de vida y la mitigación del riesgo inherente.

### Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

El auge de la IA agentica, caracterizada por sistemas capaces de interactuar con APIs, redes internas y servicios en la nube de manera autónoma, ha introducido un nuevo vector de exposición. A diferencia de los usuarios tradicionales —humanos o máquinas con identidades estáticas—, los agentes de IA son dinámicos, pueden ser creados, replicados o eliminados en cuestión de segundos, y a menudo operan con permisos elevados para cumplir sus funciones. Esta elasticidad y autonomía complican la trazabilidad, el control y la revocación de privilegios, generando una superficie de ataque significativamente mayor.

Diversos informes sectoriales señalan que, en grandes organizaciones, el número de identidades no humanas (incluyendo agentes de IA, scripts y automatizaciones) ya supera en un 300% al de identidades humanas. Este fenómeno se amplifica con la integración de frameworks como LangChain para el desarrollo de agentes conversacionales, o la adopción de modelos LLM (Large Language Models) capaces de desencadenar acciones en sistemas críticos.

### Detalles Técnicos

Las vulnerabilidades asociadas a la identidad de agentes de IA se materializan principalmente en la gestión inadecuada de credenciales, el exceso de privilegios y la falta de auditoría sobre sus actividades. No existen, de momento, CVEs específicas para agentes de IA, pero se observan patrones comunes con identidades de tipo máquina (machine identities):

– **Vectores de ataque:** Suplantación de identidad, abuso de credenciales API, escalada de privilegios, movimientos laterales y persistencia a través de tokens comprometidos.
– **TTPs (MITRE ATT&CK):**
– **TA0001 (Initial Access):** Acceso inicial mediante credenciales filtradas o tokens API mal gestionados.
– **T1078 (Valid Accounts):** Uso de cuentas válidas, muchas veces con privilegios excesivos, para ejecutar acciones en nombre del agente.
– **T1556 (Modify Authentication Process):** Manipulación de flujos de autenticación y autorización de agentes.
– **Indicators of Compromise (IoC):**
– Creación anómala de identidades de servicio.
– Actividad fuera de horario habitual o con patrones de comportamiento atípicos.
– Uso de tokens que no caducan o con scopes excesivamente amplios.
– **Herramientas y frameworks observados:**
– Uso de Metasploit y Cobalt Strike para la explotación y persistencia en entornos con agentes de IA mal configurados.
– Explotación de APIs de gestión de identidades en plataformas cloud (AWS IAM, Azure AD, Google IAM).

### Impacto y Riesgos

El impacto de la gestión deficiente de identidades de IA es transversal. Un agente comprometido puede actuar como trampolín para la exfiltración de datos sensibles, sabotaje de procesos automatizados o escalada de privilegios en entornos críticos. Según estimaciones de Gartner, el 75% de las brechas cloud previstas para 2025 tendrán su origen en una identidad mal gestionada, y se espera que los agentes de IA sean responsables de un porcentaje creciente de estos incidentes.

A nivel económico, las filtraciones derivadas de identidades no humanas comprometidas pueden alcanzar costes medios superiores a los 4 millones de dólares por incidente, según el informe de IBM “Cost of a Data Breach 2023”. Además, la complejidad regulatoria —bajo marcos como el GDPR y la inminente NIS2— obliga a las organizaciones a demostrar control efectivo sobre todas las identidades con acceso a datos personales o infraestructuras críticas.

### Medidas de Mitigación y Recomendaciones

Token Security y diversos organismos recomiendan una estrategia de gestión de identidades no humanas (Non-Human Identity Management, NHIM) adaptada a la realidad de la IA agentica:

– **Inventariado y clasificación:** Mapeo exhaustivo de todos los agentes de IA desplegados, sus permisos y vectores de acceso.
– **Principio de mínimo privilegio:** Asignación estricta de permisos, revisión periódica y revocación automática de credenciales no utilizadas.
– **Rotación y expiración de tokens:** Implementación de políticas de rotación frecuente y caducidad de credenciales.
– **Auditoría y monitorización:** Seguimiento en tiempo real de la actividad de agentes, con alertas ante comportamientos anómalos.
– **Automatización de ciclo de vida:** Integración de flujos de alta, modificación y baja de agentes en los procesos de gestión de identidades existentes.
– **Formación y concienciación:** Capacitación específica para equipos DevOps, SecOps y DataOps sobre riesgos y buenas prácticas en el despliegue de IA agentica.

### Opinión de Expertos

Expertos consultados advierten que “la falta de visibilidad y control sobre los agentes de IA supone un riesgo equiparable, o incluso superior, al de los empleados con acceso privilegiado”. Añaden que “la velocidad de despliegue de la IA hace imprescindible automatizar la gestión del ciclo de vida de estas identidades”, y que “los frameworks tradicionales de IAM deben evolucionar para contemplar la naturaleza efímera y dinámica de estos agentes”.

### Implicaciones para Empresas y Usuarios

Para las empresas, el reto es doble: adaptar la gobernanza de identidades a una nueva generación de actores digitales y garantizar el cumplimiento de normativas como GDPR o NIS2, que exigen trazabilidad y control exhaustivo de accesos. Para los usuarios, la proliferación de agentes de IA implica nuevos riesgos de privacidad y seguridad, especialmente en sectores regulados como financiero, salud o administración pública.

### Conclusiones

La IA agentica representa un salto cualitativo en la automatización y eficiencia empresarial, pero también inaugura una era en la que la gestión de identidades se convierte en el principal frente de batalla de la ciberseguridad. El éxito en la adopción segura de agentes de IA dependerá de la capacidad de los equipos de seguridad para integrarlos como identidades de pleno derecho, con las mismas garantías y controles que los usuarios humanos.

(Fuente: www.bleepingcomputer.com)