### Un tercio de los CVE “flipped” afectan a dispositivos de perímetro: alerta de nuevos manuales para ransomware
#### Introducción
El panorama actual de ciberamenazas presenta una tendencia preocupante: cerca de un tercio de las vulnerabilidades catalogadas como “flipped CVEs”—es decir, fallos de seguridad aprovechados para cambiar el control de los sistemas—están impactando directamente en dispositivos de borde de red. Según un reciente análisis, los operadores de ransomware están desarrollando manuales específicos orientados a la explotación sistemática del perímetro corporativo, lo que plantea retos significativos para los equipos de ciberseguridad encargados de proteger la infraestructura crítica.
#### Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
Durante el último año, se ha observado un aumento sostenido en la explotación de vulnerabilidades en firewalls, gateways VPN, balanceadores de carga y otros dispositivos de borde. Estos sistemas, tradicionalmente vistos como barreras defensivas, se han convertido en objetivos prioritarios para actores de amenazas que buscan acceso inicial a redes corporativas. El término “flipped CVEs” hace referencia a aquellas vulnerabilidades que, una vez explotadas, permiten alterar el flujo normal de control, facilitando la ejecución remota de código, la escalada de privilegios o la evasión de mecanismos de autenticación.
Un estudio reciente indica que aproximadamente el 33% de los flipped CVEs reportados en 2023 afectaron a dispositivos de perímetro, lo que supone un incremento del 15% respecto al año anterior. Esta tendencia responde, en parte, a la proliferación del teletrabajo y a la exposición creciente de estos sistemas a Internet.
#### Detalles Técnicos
Las vulnerabilidades más explotadas corresponden a CVEs críticos en dispositivos de fabricantes como Fortinet, Palo Alto Networks, Cisco, y SonicWall. Entre los CVE más relevantes destacan:
– **CVE-2023-27997 (FortiOS SSL-VPN)**: Permite ejecución remota de código sin autenticación previa. Exploit disponible públicamente y rápidamente incorporado en frameworks como Metasploit.
– **CVE-2023-23397 (Microsoft Outlook, aunque explotada para acceso inicial desde perímetro)**: Permite explotación vía mensajes maliciosos, combinada con pivoteo desde edge devices comprometidos.
– **CVE-2022-40684 (FortiGate, FortiProxy, FortiSwitchManager)**: Autenticación eludible mediante manipulación de cabeceras HTTP.
– **CVE-2023-25610 (SonicWall, firewall stack overflow)**: Permite ejecución remota de código y denegación de servicio.
Las TTPs asociadas a estos ataques se alinean con las técnicas MITRE ATT&CK como:
– **T1190 (Exploit Public-Facing Application)**
– **T1133 (External Remote Services)**
– **T1078 (Valid Accounts)**
Indicadores de compromiso (IoC) habituales incluyen la aparición de conexiones entrantes no autorizadas, modificación de archivos de configuración, uso de cuentas administrativas por defecto y tráfico inusual hacia C2 (Command & Control).
#### Impacto y Riesgos
El compromiso de dispositivos de perímetro representa un riesgo crítico, ya que permite a los atacantes sortear controles internos y posicionarse ventajosamente para movimientos laterales, exfiltración de datos y despliegue de ransomware. Según datos de ENISA y el informe de Verizon DBIR 2024, el 36% de los incidentes de ransomware con impacto en Europa durante el último año tuvieron como vector inicial vulnerabilidades en edge devices.
La afectación económica es significativa: el coste medio de remediación tras un ataque de ransomware que explota un edge device supera los 1,8 millones de euros, incluyendo pérdidas por inactividad y sanciones regulatorias bajo el RGPD y la directiva NIS2.
#### Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Para mitigar el riesgo asociado a flipped CVEs en el perímetro, se recomienda:
– **Aplicación inmediata de parches**: Mantener actualizado el firmware y el software de todos los dispositivos expuestos a Internet, priorizando CVEs críticos.
– **Segmentación de red**: Limitar la exposición directa de dispositivos de borde y aplicar políticas de least privilege.
– **Monitorización avanzada**: Implementar sistemas de detección de intrusiones (IDS/IPS) y monitorización de logs, con alertas para patrones anómalos alineados con los IoC conocidos.
– **Autenticación multifactor (MFA)**: En todos los accesos remotos, especialmente VPN y portales administrativos.
– **Pruebas de penetración periódicas**: Simular ataques usando herramientas como Metasploit, Cobalt Strike y Red Team frameworks para detectar configuraciones inseguras o vulnerabilidades no parcheadas.
– **Gestión de configuraciones seguras**: Eliminar cuentas por defecto, deshabilitar servicios innecesarios y restringir accesos administrativos.
#### Opinión de Expertos
Expertos en ciberseguridad como Kevin Beaumont y la empresa Mandiant coinciden en que el perímetro tradicional “ya no existe” en el contexto actual de cloud y teletrabajo. “Los operadores de ransomware están desarrollando playbooks específicos para edge devices, automatizando la explotación de vulnerabilidades conocidas antes de que la mayoría de las organizaciones pueda aplicar los parches”, señala Beaumont. Desde el CERT-EU, alertan sobre la rápida aparición de exploits públicos y la comercialización de kits de acceso en foros clandestinos.
#### Implicaciones para Empresas y Usuarios
Para las empresas, el cambio de paradigma obliga a reforzar la seguridad en el perímetro y adoptar una postura de Zero Trust. Los departamentos de TI deben revisar su superficie de exposición, inventariar todos los dispositivos accesibles desde Internet y establecer procesos de gestión de vulnerabilidades más ágiles. Los usuarios, por su parte, deben ser conscientes de los riesgos al acceder remotamente y seguir buenas prácticas de higiene digital.
El cumplimiento normativo bajo RGPD y NIS2 exige, además, reportar incidentes graves en menos de 72 horas y demostrar la existencia de controles técnicos y organizativos adecuados, lo que puede influir en auditorías y revisiones regulatorias.
#### Conclusiones
El aumento de flipped CVEs en dispositivos de borde evidencia la necesidad de una estrategia integral de protección del perímetro. La rapidez en la explotación de vulnerabilidades, unida a la sofisticación de los operadores de ransomware, obliga a priorizar la gestión de parches, la monitorización activa y la adopción de arquitecturas Zero Trust. Las organizaciones que no adapten sus defensas estarán expuestas a incidentes de alto impacto económico y reputacional.
(Fuente: www.darkreading.com)
