### Ataques “In-browser”: el nuevo desafío invisible para EDR, SASE y plataformas de correo electrónico
#### Introducción
En el actual panorama de ciberamenazas, los atacantes han perfeccionado sus técnicas para evadir las defensas tradicionales, explotando la superficie de ataque más utilizada en las organizaciones: el navegador web. Los denominados ataques “in-browser” se desarrollan enteramente dentro del contexto del navegador, dejando escasos rastros para las herramientas convencionales de detección y respuesta, como EDR (Endpoint Detection and Response), SASE (Secure Access Service Edge) o los sistemas de filtrado de correo electrónico. Este enfoque plantea un reto significativo para los equipos de seguridad, que deben repensar su visibilidad y capacidad de respuesta ante amenazas cada vez más sofisticadas y evasivas.
#### Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
La evolución del trabajo híbrido y la dependencia creciente de servicios cloud han convertido al navegador en la aplicación corporativa por excelencia. Plataformas como Microsoft 365, Google Workspace, Salesforce o aplicaciones SaaS sectoriales concentran el flujo de información y credenciales sensibles. Los atacantes, conscientes de este vector, han desarrollado técnicas que explotan vulnerabilidades, extensiones maliciosas, ataques de phishing avanzados y manipulación de sesiones para comprometer datos y cuentas, sin necesidad de implantar malware tradicional en el endpoint ni interactuar con el sistema operativo.
Según un informe reciente de Keep Aware, más del 60% de las brechas de seguridad relacionadas con SaaS en 2023 se originaron en acciones y ataques realizados íntegramente dentro del navegador, pasando inadvertidos para las soluciones de seguridad convencionales. Las principales áreas de exposición incluyen robo de tokens de autenticación, manipulación de sesiones OAuth, inyección de scripts (XSS) y captación de credenciales mediante páginas de phishing extremadamente realistas.
#### Detalles Técnicos
Los ataques “in-browser” pueden aprovechar múltiples vectores, entre los que destacan:
– **Phishing avanzado**: Uso de técnicas como Browser-in-the-Browser (BitB) para crear ventanas de autenticación falsas completamente creíbles, capaces de captar credenciales y tokens MFA.
– **Robo de tokens de sesión**: Mediante scripts maliciosos, extensiones comprometidas o ataques XSS, los actores de amenazas extraen tokens JWT, cookies de sesión y claves OAuth almacenadas en el navegador, permitiendo el secuestro de cuentas sin levantar alertas en EDR.
– **Manipulación de extensiones**: Extensiones aparentemente legítimas, distribuidas incluso a través de tiendas oficiales, que inyectan código o capturan información sensible, eludiendo controles tradicionales.
– **Inyección de scripts**: Ataques XSS persistentes o reflejados que ejecutan código arbitrario en el contexto de aplicaciones web legítimas.
– **TTPs MITRE ATT&CK relevantes**: Técnicas TA0001 (Initial Access), T1557 (Adversary-in-the-Middle), T1185 (Browser Extensions), T1086 (PowerShell para automatizaciones), así como T1071 (Application Layer Protocol) para exfiltración.
Indicadores de Compromiso (IoC) característicos incluyen URLs de phishing, hashes de extensiones maliciosas, dominios de C2 asociados a campañas de exfiltración y patrones anómalos de tráfico en webs SaaS.
Herramientas como Metasploit, Cobalt Strike y frameworks de Red Team han incorporado módulos para explotar vulnerabilidades específicas de navegadores y manipular sesiones web.
#### Impacto y Riesgos
El impacto de los ataques “in-browser” se traduce en:
– Robo y abuso de credenciales corporativas, especialmente en entornos sin MFA robusto.
– Compromiso de datos confidenciales almacenados en aplicaciones SaaS.
– Movimientos laterales en plataformas cloud y acceso a recursos críticos sin dejar rastros en logs de endpoints.
– Riesgo de incumplimiento normativo (GDPR, NIS2), dada la dificultad para auditar y reportar incidentes de esta naturaleza.
– Pérdidas económicas por filtraciones, fraudes y costes de remediación. El coste medio de una brecha SaaS superó los 4,5 millones de euros en 2023, según datos de ENISA.
#### Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Frente a este escenario, los expertos recomiendan:
– **Monitorización avanzada del navegador**: Implementar soluciones de seguridad que analicen el comportamiento en tiempo real dentro del navegador, detectando anomalías, accesos indebidos y exfiltración de datos.
– **Control y revisión de extensiones**: Políticas estrictas de instalación y uso de extensiones, deshabilitando aquellas no autorizadas y auditando accesos a datos sensibles.
– **Segmentación de accesos SaaS**: Aplicar políticas de mínimo privilegio, autenticación adaptativa y sesiones temporales para acceso a aplicaciones críticas.
– **Formación continua**: Simulaciones de phishing y concienciación periódica para usuarios, orientadas a identificar ataques de ingeniería social avanzados.
– **Auditoría y registro centralizado**: Integrar logs de actividad del navegador con sistemas SIEM y soluciones XDR para ampliar la visibilidad.
– **Revisión contractual con proveedores SaaS**: Asegurar cumplimiento de requisitos de seguridad y capacidades de logging detallado, según exige la NIS2 y el GDPR.
#### Opinión de Expertos
Analistas de Gartner y SANS Institute coinciden en que la ausencia de visibilidad a nivel de navegador representa uno de los principales “puntos ciegos” en la arquitectura de seguridad moderna. “La transición a modelos Zero Trust obliga a monitorizar el acceso y uso de datos allí donde realmente ocurre: el navegador. Sin ello, los controles perimetrales y de endpoint solo ofrecen una protección parcial”, afirma un CISO europeo consultado.
#### Implicaciones para Empresas y Usuarios
Las organizaciones deben revisar urgentemente su estrategia de defensa ante amenazas “in-browser” y no confiar exclusivamente en soluciones EDR, SASE o filtrado de correo. La protección debe abarcar el punto de interacción final (el navegador) para evitar fugas, fraudes y compromisos de identidad. Los usuarios corporativos, por su parte, deben extremar la precaución ante solicitudes de autenticación y extensiones desconocidas, así como reportar cualquier anomalía.
#### Conclusiones
Los ataques realizados íntegramente en el navegador representan una amenaza creciente y difícil de detectar para las soluciones de seguridad tradicionales. La visibilidad y protección a nivel de navegador se consolidan como requisitos imprescindibles para la ciberseguridad en entornos cloud y de trabajo híbrido, especialmente ante la evolución normativa y la sofisticación de los atacantes.
(Fuente: www.bleepingcomputer.com)
