Ciberdelincuentes innovan empleando consultas DNS en campañas ClickFix para distribución de malware
Introducción
El panorama de las amenazas cibernéticas evoluciona constantemente, y los actores maliciosos buscan nuevas técnicas para eludir las defensas tradicionales. Recientemente, se ha detectado una modalidad inédita en las campañas conocidas como ClickFix, donde los atacantes emplean consultas DNS como canal para distribuir malware. Este enfoque representa la primera vez que se documenta el abuso de DNS en este tipo de campañas de ingeniería social, lo que supone un reto significativo para los equipos de ciberseguridad encargados de monitorizar y defender la infraestructura corporativa.
Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
Las campañas ClickFix han sido ampliamente utilizadas en entornos empresariales para propagar malware mediante la manipulación de usuarios a través de correos electrónicos de phishing y falsas alertas de soporte técnico. Tradicionalmente, estos ataques se basaban en enlaces HTTP/HTTPS que direccionaban a los usuarios hacia sitios comprometidos o descargas directas de payloads maliciosos.
Sin embargo, el reciente hallazgo indica que los actores de amenazas están explotando el protocolo DNS —habitualmente relegado a la resolución de nombres de dominio— como vector de entrega de instrucciones y código malicioso. Este cambio estratégico responde a la mayor visibilidad y monitorización del tráfico web tradicional (HTTP/HTTPS), frente al tráfico DNS, que a menudo pasa desapercibido o con controles menos estrictos en muchas organizaciones.
Detalles Técnicos
La campaña identificada utiliza consultas DNS especialmente manipuladas para exfiltrar información y entregar etapas iniciales del malware. El flujo típico del ataque es el siguiente:
1. Vector de inicio: El usuario recibe un correo electrónico de phishing ClickFix, que simula provenir de un servicio legítimo requiriendo una “acción urgente” para resolver un supuesto problema técnico.
2. Ingeniería social: Al hacer clic en el enlace, en lugar de descargar directamente un archivo, se ejecuta un pequeño script (frecuentemente en PowerShell o JavaScript) embebido, que realiza consultas DNS a dominios controlados por los atacantes.
3. C2 sobre DNS: Estas consultas DNS contienen datos cifrados o codificados (por ejemplo, en subdominios tipo [payload].malicioso.com) que el servidor del atacante interpreta para enviar instrucciones adicionales o fragmentos de código como respuestas DNS TXT.
4. Ejecución de carga útil: El script local interpreta las respuestas obtenidas vía registros TXT y ensambla la carga útil completa en el endpoint, ejecutando así el malware sin interacción directa con canales HTTP/HTTPS tradicionalmente monitorizados.
El MITRE ATT&CK framework clasifica este vector bajo Tactic: Command and Control (TA0011), Técnica: Application Layer Protocol (T1071.004 – DNS). Los Indicadores de Compromiso (IoCs) identificados incluyen dominios con patrones anómalos, consultas DNS con tamaños inusuales y registros TXT con datos cifrados.
No se ha publicado aún un CVE específico para esta técnica, ya que explota la funcionalidad legítima del protocolo DNS más que una vulnerabilidad puntual en software. Sin embargo, los exploits observados han sido integrados en frameworks conocidos como Metasploit y Cobalt Strike, facilitando la replicación del ataque por parte de otros grupos maliciosos.
Impacto y Riesgos
El impacto de esta técnica es significativo, ya que permite a los atacantes evadir muchas soluciones de seguridad perimetral que no inspeccionan en profundidad el tráfico DNS. Según estimaciones preliminares, se calcula que más del 40% de las organizaciones no implementan inspección DNS avanzada, lo que incrementa el riesgo de exfiltración de datos y despliegue de malware en redes corporativas.
El uso de DNS como canal C2 dificulta la detección, permitiendo persistencia prolongada en los sistemas comprometidos y facilitando movimientos laterales. Además, puede provocar la filtración de credenciales, información confidencial y el despliegue de ransomware o troyanos de acceso remoto (RATs).
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Para mitigar este tipo de amenazas, se recomienda:
– Implementar soluciones de DNS firewall y análisis de tráfico DNS que permitan la detección de patrones anómalos y consultas sospechosas.
– Monitorizar y registrar todas las consultas DNS salientes, especialmente las que empleen registros TXT o presenten patrones inusuales.
– Restringir la ejecución de scripts (PowerShell, JavaScript) provenientes de fuentes externas y aplicar políticas de control de aplicaciones.
– Realizar campañas de concienciación para usuarios sobre los riesgos del phishing y la ingeniería social.
– Integrar reglas específicas de detección en SIEMs y EDRs para identificar el uso de DNS como canal de C2.
– Revisar la segmentación de red y los permisos de salida a Internet desde endpoints críticos.
Opinión de Expertos
Varios expertos del sector, como David Barroso (CounterCraft) y Raúl Siles (Dinosec), coinciden en que “el abuso de DNS para C2 representa uno de los mayores desafíos actuales para la detección y respuesta en incidentes”. Recomiendan adoptar tecnologías de DNS Security modernas y reforzar la colaboración entre equipos SOC y administradores de red para identificar rápidamente estas técnicas evasivas.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
La proliferación de este vector de ataque afecta especialmente a empresas sujetas a normativas como GDPR y NIS2, que exigen la protección de datos personales y la notificación de incidentes de seguridad. La falta de visibilidad sobre el canal DNS puede derivar en sanciones económicas y daños reputacionales considerables, además de bloquear operaciones críticas en caso de ataques exitosos.
Para los usuarios finales, el riesgo principal reside en la posibilidad de que sus dispositivos formen parte de botnets o sean utilizados como punto de entrada para ataques dirigidos a la organización.
Conclusiones
La explotación de consultas DNS en campañas ClickFix representa un salto cualitativo en la sofisticación de las amenazas basadas en ingeniería social. Los equipos de seguridad deben priorizar la visibilidad del tráfico DNS, actualizar sus procesos de respuesta y reforzar la formación interna para reducir la superficie de ataque. La colaboración interdepartamental y la adopción de tecnologías de detección avanzadas serán claves para contrarrestar estas nuevas tácticas.
(Fuente: www.bleepingcomputer.com)
