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El auge de la shadow AI: un desafío emergente y crítico para la seguridad empresarial

Introducción

En los últimos años, el fenómeno de la shadow IT ha representado una fuente constante de riesgos para la seguridad corporativa. Sin embargo, la irrupción de la inteligencia artificial generativa y su masiva adopción sin supervisión ha dado lugar a un nuevo vector de amenazas: la shadow AI. El uso descontrolado de herramientas de IA fuera del escrutinio y control de los equipos de TI y ciberseguridad está generando una superficie de ataque creciente y difícil de gestionar. Este artículo analiza en profundidad el alcance técnico y los riesgos asociados a la shadow AI, así como las medidas recomendadas para su control en el contexto empresarial actual.

Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

La shadow AI se refiere al uso, por parte de empleados o departamentos, de soluciones de inteligencia artificial (chatbots, asistentes generativos, modelos de análisis predictivo, etc.) que no han sido aprobadas ni evaluadas por el área de IT o ciberseguridad. Esta tendencia se ha visto acelerada por la proliferación de plataformas SaaS de IA, muchas de ellas gratuitas o de bajo coste, y por la facilidad de acceso a APIs de modelos como OpenAI GPT, Google Gemini, Anthropic Claude o Microsoft Copilot.

La falta de gobernanza sobre estos recursos supone un grave problema de visibilidad y control para los equipos responsables de proteger la información corporativa, así como de cumplimiento normativo con marcos como GDPR o la inminente NIS2. Según un informe reciente de Gartner, el 75% de las organizaciones detectaron al menos una iniciativa de IA no autorizada en 2023, y se espera que este porcentaje supere el 90% en 2025.

Detalles Técnicos

Desde una perspectiva técnica, la shadow AI introduce múltiples vectores de ataque y exposición de datos sensibles. Entre los riesgos más destacados se encuentra la fuga de información confidencial a través de prompts o cargas de datos en aplicaciones de IA no controladas, que pueden almacenar, reutilizar o incluso filtrar dicha información.

La utilización de APIs de IA sin autenticación robusta ni validación de endpoints puede abrir la puerta a ataques Man-in-the-Middle (MitM), manipulación de respuestas (prompt injection), y explotación de vulnerabilidades conocidas en los frameworks de IA. Por ejemplo, varios CVE recientes han identificado riesgos en bibliotecas como Hugging Face Transformers (CVE-2023-43654) y en plugins de integración de IA en plataformas colaborativas.

Las TTPs asociadas a la shadow AI se alinean con técnicas MITRE ATT&CK como T1086 (PowerShell), T1204 (User Execution), T1566 (Phishing) y T1071 (Application Layer Protocol). Los indicadores de compromiso (IoC) incluyen conexiones inusuales a endpoints de IA públicos, transferencia masiva de datos a servicios externos o la aparición de procesos desconocidos relacionados con SDKs de IA en endpoints corporativos.

Impacto y Riesgos

El impacto potencial de la shadow AI abarca desde la pérdida de propiedad intelectual hasta brechas de datos masivas que pueden dar lugar a sanciones regulatorias multimillonarias bajo GDPR (hasta el 4% del volumen global de negocio). Además, la integración de modelos de IA no auditados puede facilitar la introducción de código malicioso, manipulación de decisiones automatizadas y sesgos no detectados en procesos críticos.

Según datos de IBM, el 24% de las filtraciones de datos en 2023 estuvieron relacionadas con aplicaciones de IA no autorizadas, con un coste medio de 4,45 millones de dólares por incidente. El uso de frameworks como Metasploit para explotar endpoints de IA no protegidos está en aumento, facilitando la persistencia y el movimiento lateral dentro de las redes corporativas.

Medidas de Mitigación y Recomendaciones

Para mitigar el fenómeno de la shadow AI, los expertos recomiendan:

– **Inventario y monitorización activa** de todas las aplicaciones y servicios de IA empleados en la organización mediante soluciones CASB, EDR y SIEM adaptados a tráfico de IA.
– **Políticas de uso aceptable** claras y campañas de concienciación específicas sobre los riesgos de la IA generativa.
– **Restricción de acceso a APIs y endpoints externos** mediante controles de firewall, proxies y segmentación de red.
– **Evaluación de riesgos y auditoría de modelos** antes de su despliegue, incluyendo pruebas de adversarial attacks y revisión de permisos.
– **Implementación de DLP (Data Loss Prevention)** enfocado a detectar y bloquear el envío de datos sensibles a servicios de IA no autorizados.
– **Cumplimiento normativo** alineado con GDPR, NIS2 y las directrices emergentes de la UE sobre IA.

Opinión de Expertos

CISOs y analistas coinciden en que la shadow AI representa el mayor reto emergente en materia de gobernanza tecnológica. “La velocidad de adopción supera con creces la capacidad de los equipos de seguridad para evaluar los riesgos”, señala Javier Álvarez, CISO de una multinacional española del IBEX 35. Por su parte, Marta Sánchez, consultora en cumplimiento normativo, advierte: “La falta de trazabilidad sobre el tratamiento de datos personales en modelos de IA puede situar a las empresas al borde de la ilegalidad según GDPR y NIS2”.

Implicaciones para Empresas y Usuarios

Para las empresas, la exposición a la shadow AI puede traducirse en sanciones regulatorias, pérdida de competitividad y daño reputacional. La creciente presión de los reguladores europeos, junto con la llegada de la AI Act y la consolidación de NIS2, obligará a las organizaciones a dotarse de mecanismos de control mucho más estrictos. Los usuarios, por su parte, deben ser formados para comprender los límites del uso de IA y los riesgos asociados a compartir información con sistemas no autorizados.

Conclusiones

La shadow AI es ya una realidad ineludible y representa un desafío mayúsculo para la ciberseguridad empresarial. Solo mediante la combinación de tecnología, procesos y formación podrá minimizarse el riesgo asociado a su uso desordenado. La gobernanza de la IA debe convertirse en una prioridad estratégica para las organizaciones que aspiren a mantener su resiliencia y cumplimiento normativo en el actual entorno digital.

(Fuente: www.cybersecuritynews.es)