La gestión de identidades en la empresa moderna: del ticketing tradicional al riesgo compuesto
Introducción
La administración de identidades y accesos (IAM, por sus siglas en inglés) es uno de los pilares críticos para la defensa de los activos digitales en las organizaciones. Sin embargo, la mayoría de los programas de IAM siguen priorizando los incidentes y tareas pendientes de manera tradicional, similar al tratamiento de tickets de IT: por volumen, urgencia o por el hecho de haber fallado una revisión de control. Este enfoque, aunque funcional en entornos estáticos y predominantemente humanos, comienza a mostrar grietas significativas en las empresas modernas, caracterizadas por la automatización, la proliferación de identidades no humanas y la rápida adopción de servicios en la nube.
Contexto del Incidente o Vulnerabilidad
El panorama actual de las infraestructuras empresariales está marcado por una transición acelerada hacia entornos híbridos y multi-nube, con una presencia creciente de identidades no humanas (servicios, aplicaciones, contenedores, cargas de trabajo automatizadas, etc.). Bajo este nuevo paradigma, la gestión tradicional de identidades basada en prioridades reactivas ya no es suficiente. Los incidentes recientes, como las brechas en Okta (2023) y los ataques dirigidos a proveedores de servicios gestionados, han puesto de manifiesto cómo las identidades mal gestionadas —especialmente las no humanas— se han convertido en vectores de ataque privilegiados.
Detalles Técnicos
La complejidad técnica de la gestión de identidades en este contexto se ve reflejada en la diversidad de vectores de ataque y la sofisticación de las TTPs (Tácticas, Técnicas y Procedimientos) observadas. El marco MITRE ATT&CK destaca técnicas como el abuso de cuentas privilegiadas (T1086, T1078), el uso de credenciales robadas y la explotación de configuraciones erróneas en IAM (T1087). Los atacantes aprovechan vulnerabilidades conocidas (CVE-2023-35078 en Microsoft Azure AD, por ejemplo), así como la falta de control en la proliferación de cuentas de servicio y API keys.
Indicadores de compromiso (IoC) habituales incluyen la proliferación de tokens de acceso no auditados, anomalías en el uso de privilegios elevados y patrones de automatización sospechosos en logs de acceso. Herramientas como Metasploit y Cobalt Strike se utilizan para escalar privilegios y moverse lateralmente una vez comprometida una identidad. Según informes recientes de Verizon DBIR, el 61% de las brechas implican el uso indebido de credenciales, y un 40% de los incidentes de identidad afectan a cuentas no humanas.
Impacto y Riesgos
El impacto de un enfoque inadecuado en la gestión de identidades se traduce en un aumento exponencial de la superficie de ataque. Los riesgos asociados incluyen desde el acceso no autorizado a datos sensibles (en violación directa del GDPR y la NIS2) hasta la interrupción de servicios críticos y el despliegue de ransomware mediante la explotación de cuentas privilegiadas. El coste medio de una brecha de datos por robo de identidad se sitúa en 4,45 millones de dólares, según IBM Cost of a Data Breach Report 2023.
Además, la falta de contextualización en la priorización de riesgos (no considerar el contexto de negocio, el posture de control, la higiene de las identidades y la intención detrás de cada acceso) puede dejar expuestos activos críticos a ataques dirigidos. El caso de SolarWinds demostró cómo la explotación de identidades de servicio mal gestionadas facilita movimientos laterales indetectables durante meses.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Para mitigar estos riesgos, es imprescindible adoptar un enfoque proactivo y contextualizado en la gestión de identidades. Algunas recomendaciones clave incluyen:
– Implementar controles de acceso basados en Zero Trust, limitando privilegios según el principio de mínimo privilegio y segmentando los accesos por contexto y función.
– Monitorizar y auditar de forma continua todas las identidades, humanas y no humanas, estableciendo alertas ante comportamientos anómalos.
– Automatizar la rotación de credenciales y la gestión de secretos para cuentas de servicio y máquinas.
– Integrar soluciones de Identity Threat Detection & Response (ITDR) y correlacionar eventos con SIEM para detectar movimientos laterales y escaladas de privilegios.
– Realizar revisiones periódicas de acceso, incorporando procesos de recertificación y revocación automática para cuentas inactivas o sospechosas.
– Cumplir con los requisitos de GDPR y NIS2 en cuanto a protección de datos y resiliencia operativa de los sistemas de IAM.
Opinión de Expertos
Expertos del sector, como Gartner y Forrester, coinciden en que los equipos de seguridad deben evolucionar hacia modelos de gestión de identidad basados en riesgos compuestos. Según Julie Smith, directora de Identity Defined Security Alliance, “la priorización debe ir más allá del volumen de tickets; requiere una visión holística que combine postura de control, contexto de negocio y análisis de intenciones”. Por su parte, los CISOs de grandes empresas tecnológicas abogan por la automatización y la inteligencia artificial como herramientas fundamentales para escalar la gestión efectiva de identidades en entornos complejos.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
Para las empresas, la inadecuada gestión de identidades no solo incrementa el riesgo de brechas, sino que además puede derivar en sanciones económicas importantes bajo el marco legal europeo, especialmente con la entrada en vigor de NIS2 y la aplicación estricta del GDPR. Los usuarios, por su parte, se ven expuestos a suplantaciones y robos de datos personales, lo que afecta directamente a la confianza en la organización.
Conclusiones
La gestión de identidades en las empresas modernas exige abandonar los modelos tradicionales de priorización por volumen o urgencia y evolucionar hacia estrategias basadas en el análisis contextual y el riesgo compuesto. Solo así será posible anticipar y mitigar eficazmente las amenazas en entornos cada vez más automatizados y heterogéneos, garantizando la protección de los activos críticos y la continuidad del negocio.
(Fuente: feeds.feedburner.com)
