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Microsoft refuerza Secure Boot en Windows 11 24H2 y 25H2 con nuevos certificados de seguridad

Introducción

Microsoft ha dado un paso significativo en la protección de la cadena de arranque de sus sistemas operativos Windows 11 con el despliegue de nuevos certificados Secure Boot. Esta actualización, que afectará a los sistemas con las futuras versiones 24H2 y 25H2, introduce cambios orientados a endurecer la verificación de integridad del arranque y dificultar la explotación de vulnerabilidades a nivel de firmware. El movimiento responde al incremento de ataques sofisticados que buscan comprometer el proceso de boot, especialmente mediante el uso de bootkits y rootkits que operan antes de que el sistema operativo esté totalmente cargado y protegido.

Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

Secure Boot es una característica de UEFI (Unified Extensible Firmware Interface) diseñada para impedir la carga de software no autorizado durante el proceso de arranque. Sin embargo, la aparición de vulnerabilidades críticas, como la archiconocida CVE-2023-24932, que permitía evadir Secure Boot e instalar bootkits persistentes (caso BlackLotus), ha demostrado la necesidad de renovar y actualizar los certificados de confianza. La explotación de estas debilidades ha sido documentada en campañas de amenazas persistentes avanzadas (APT), con ataques que eludían controles tradicionales y comprometiendo incluso sistemas con políticas estrictas de seguridad.

Detalles Técnicos

La actualización de certificados Secure Boot se está distribuyendo automáticamente a través de Windows Update para todos los dispositivos que ejecutan versiones previas a Windows 11 24H2 y 25H2 y que cumplen los requisitos de hardware (TPM 2.0, UEFI habilitado, etc.).

– Versiones afectadas: Windows 11 versiones 24H2 y 25H2, así como sistemas compatibles que recibirán la actualización.
– Certificados involucrados: Se han incorporado nuevos certificados de Microsoft UEFI CA (Certificate Authority) que reemplazan o revocan certificados antiguos y potencialmente comprometidos.
– Vectores de ataque mitigados: Esta acción bloquea la posibilidad de cargar bootloaders manipulados o firmados con claves revocadas. Se dificulta la explotación de vulnerabilidades como las que permitieron a BlackLotus evadir Secure Boot (T1562.001 – MITRE ATT&CK).
– Indicadores de compromiso (IoC): Bootloaders no oficiales, presencia de firmas revocadas, alteraciones del registro de firmware, logs de UEFI inconsistentes.
– Frameworks de explotación conocidos: Herramientas como Metasploit han incorporado módulos para la explotación de Secure Boot en versiones vulnerables, y los operadores de Cobalt Strike han aprovechado técnicas similares para mantener persistencia a bajo nivel.
– Procesos automatizados: La actualización se gestiona mediante el propio mecanismo de Windows Update, minimizando errores manuales en la aplicación de los certificados.

Impacto y Riesgos

La falta de actualización de estos certificados deja a los sistemas expuestos a amenazas de alto impacto, como la infección por bootkits indetectables por soluciones EDR convencionales. Según estimaciones de fuentes del sector, hasta un 18% de los endpoints empresariales podrían estar en riesgo si no aplican las actualizaciones a tiempo, especialmente en grandes entornos con procesos de despliegue lento. El impacto no se limita a la integridad del sistema operativo; una vez comprometido el boot, se abre la puerta a la exfiltración de credenciales, movimiento lateral e incluso ransomware con privilegios elevados.

Desde el punto de vista normativo, la exposición a estos riesgos puede suponer el incumplimiento de marcos regulatorios como GDPR o la nueva directiva NIS2, que exigen la implementación de controles técnicos actualizados y la gestión proactiva de vulnerabilidades críticas.

Medidas de Mitigación y Recomendaciones

– Aplicar las últimas actualizaciones de Windows Update en todos los sistemas elegibles.
– Verificar la activación de Secure Boot y la presencia de los nuevos certificados CA en la configuración UEFI.
– Supervisar logs de arranque y cambios en el firmware para detectar intentos de manipulación.
– Desplegar soluciones EDR con capacidad para monitorizar la integridad del boot y alertar sobre IoC relacionados.
– Realizar auditorías periódicas de la configuración de arranque y firmware.
– En entornos críticos, considerar el uso de hardware con soporte para Device Guard y Credential Guard.
– Documentar y probar procedimientos de recuperación ante incidentes de boot comprometido.

Opinión de Expertos

Expertos en ciberseguridad del sector, como Kevin Beaumont y la comunidad de analistas de CERT-EU, han subrayado la importancia de esta actualización. “La renovación de certificados Secure Boot reduce significativamente la superficie de ataque para amenazas persistentes avanzadas y debe ser considerada una prioridad inmediata para cualquier equipo de seguridad”, señala Beaumont. Por su parte, los analistas de Mandiant advierten que “no basta con la actualización automática; es imprescindible verificar manualmente la correcta aplicación de los nuevos certificados y monitorizar posibles intentos de evasión”.

Implicaciones para Empresas y Usuarios

Para las empresas, la actualización es crítica en la protección de activos clave y la garantía de cumplimiento normativo. Un fallo en la aplicación de estos certificados puede traducirse en brechas de seguridad, sanciones regulatorias y pérdidas económicas derivadas de ataques avanzados. Los usuarios domésticos, aunque menos expuestos a amenazas APT, también deben asegurarse de mantener sus dispositivos actualizados para evitar infecciones por malware sofisticado.

Conclusiones

El despliegue automático de nuevos certificados Secure Boot en Windows 11 24H2 y 25H2 representa un avance esencial en la defensa contra amenazas persistentes que apuntan a la cadena de arranque del sistema. La medida refuerza la postura de seguridad de Microsoft ante la evolución de los ataques y responde a la necesidad urgente de elevar los estándares de protección a nivel de firmware. La colaboración entre fabricantes, responsables de seguridad y usuarios finales será clave para garantizar la efectividad de esta medida y minimizar la ventana de exposición ante nuevas vulnerabilidades.

(Fuente: www.bleepingcomputer.com)