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El fraude cripto en España: cómo las llamadas telefónicas se convierten en la puerta de entrada al cibercrimen

Introducción

En el panorama actual de la ciberseguridad española, el fraude digital ha experimentado una evolución significativa, especialmente en el ámbito de las criptomonedas. Lejos de limitarse a sofisticadas campañas de phishing o ataques directos a plataformas tecnológicas, los ciberdelincuentes están recurriendo cada vez más a vectores tradicionales como la ingeniería social telefónica. La fintech cripto española Venga ha alertado recientemente sobre el incremento de fraudes que se inician a través de llamadas telefónicas, aprovechando periodos de alto consumo como Navidad, Black Friday o campañas promocionales. Esta tendencia subraya la necesidad de redefinir los perímetros de defensa y concienciación, tanto en empresas como en usuarios individuales.

Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

El auge del fraude cripto en España se enmarca en un entorno donde la inversión y el uso de activos digitales han crecido exponencialmente, con más de 1,1 millones de usuarios activos según datos de Statista. Si bien las plataformas cripto han reforzado sus sistemas de seguridad implementando autenticación multifactor (MFA), cifrado avanzado y herramientas de detección de anomalías, los atacantes han desplazado su enfoque hacia el eslabón más débil: el factor humano.

Durante campañas de gran volumen transaccional, los ciberdelincuentes aprovechan el incremento de operaciones y el menor nivel de vigilancia de los usuarios. Según datos del INCIBE, el 38% de los fraudes digitales reportados en 2023 en España implicaron alguna forma de ingeniería social, y el 17% estuvieron relacionados directamente con activos cripto.

Detalles Técnicos

La modalidad de fraude predominante se basa en la ingeniería social telefónica, también conocida como vishing (voice phishing). Los atacantes contactan a potenciales víctimas simulando ser empleados de exchanges, bancos o servicios de soporte técnico. El objetivo es manipular emocionalmente al usuario para que revele credenciales de acceso, códigos OTP o transfiera fondos a wallets controlados por los atacantes.

Los TTPs (Tactics, Techniques and Procedures) observados corresponden al framework MITRE ATT&CK, en particular:

– T1598: Phishing for Information
– T1204: User Execution
– T1566.002: Spearphishing via Service

En muchos casos, los atacantes utilizan datos personales obtenidos previamente en filtraciones (compiladas en mercados de la dark web) para dotar de veracidad la llamada. Se han documentado campañas donde los atacantes emplean spoofing de números telefónicos legítimos, dificultando la identificación por parte de la víctima.

En cuanto a los IoC (Indicadores de Compromiso), se han detectado patrones como llamadas desde números internacionales, mensajes de texto complementarios (smishing), y wallets de criptomonedas asociadas a campañas previas de fraude. Herramientas como Metasploit o Cobalt Strike no suelen emplearse en la fase inicial, pero sí pueden estar presentes en campañas más avanzadas donde, tras obtener el acceso, se despliegan payloads para movimientos laterales o exfiltración de datos.

Impacto y Riesgos

El impacto económico del fraude cripto en España supera los 14 millones de euros anuales, según datos de la Policía Nacional y Europol. A nivel de usuario, las pérdidas pueden oscilar entre pequeñas cantidades y cifras que superan los 100.000 euros en un solo incidente. Más preocupante aún es el daño reputacional para exchanges y fintechs, que deben responder ante la desconfianza generada y la posible intervención de organismos reguladores, especialmente bajo el paraguas del GDPR y la próxima directiva NIS2.

Para las empresas, el riesgo se extiende más allá de la pérdida financiera directa. Existen implicaciones legales por posible incumplimiento de obligaciones de diligencia debida, así como la exposición a sanciones administrativas por parte de la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos), especialmente si la ingeniería social deriva en brechas de datos personales.

Medidas de Mitigación y Recomendaciones

La mitigación de este tipo de amenazas exige un enfoque integral:

1. Formación continua en concienciación: Programas de capacitación específicos para detectar intentos de vishing y smishing, incluyendo simulacros periódicos.
2. Verificación estricta de identidad: Protocolos internos en exchanges y empresas para validar la autenticidad de las comunicaciones, evitando la solicitud de credenciales o datos sensibles por teléfono.
3. Monitorización de transacciones: Implementar sistemas de detección de anomalías basados en IA para identificar patrones de transferencia sospechosos.
4. Actualización de políticas de respuesta a incidentes: Adaptar los playbooks del SOC para incluir escenarios de fraude por ingeniería social y respuestas coordinadas con las fuerzas de seguridad.
5. Fomento de canales de comunicación oficiales: Incentivar a los usuarios a utilizar exclusivamente canales certificados y a desconfiar de cualquier contacto no iniciado por ellos mismos.

Opinión de Expertos

Expertos en ciberseguridad como Chema Alonso y Silvia Barrera coinciden en que el incremento de fraudes telefónicos evidencia la sofisticación y adaptabilidad de los atacantes. «El usuario sigue siendo el principal vector de ataque; la formación y la desconfianza razonada son, hoy por hoy, la mejor defensa», apunta Barrera. Por su parte, Alonso subraya la importancia de combinar tecnología y factor humano: «Las soluciones de seguridad deben convivir con una cultura corporativa basada en la precaución y la verificación».

Implicaciones para Empresas y Usuarios

La implicación inmediata para las empresas del sector cripto y financiero es la obligación de reforzar los procesos de onboarding, autenticación y soporte. Bajo la legislación europea (GDPR, NIS2), la protección de datos y la gestión de incidentes pasan a ser elementos críticos de cumplimiento normativo. Para los usuarios, la recomendación es clara: nunca compartir información sensible por teléfono y verificar siempre la autenticidad de las comunicaciones, especialmente en periodos de alta actividad.

Conclusiones

El auge del fraude cripto basado en llamadas telefónicas en España obliga a replantear las estrategias de defensa, focalizándose en el usuario como primer y último bastión de seguridad. La combinación de formación, tecnología y cultura preventiva se revela como la única vía efectiva para minimizar riesgos en un entorno donde la ingeniería social sigue siendo el arma más eficaz de los ciberdelincuentes.

(Fuente: www.cybersecuritynews.es)