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Amenazas

Un error frecuente en la gestión de ransomware: Separar la negociación del pago es clave para evitar nuevos riesgos

Introducción

La gestión de incidentes de ransomware sigue siendo uno de los mayores retos para equipos de respuesta, CISOs, analistas SOC y responsables de continuidad de negocio. A pesar de la madurez creciente en muchas organizaciones, un error estratégico está generando vulnerabilidades adicionales: permitir que la misma persona que negocia con los atacantes también se encargue del pago del rescate. Esta práctica, lejos de agilizar la resolución, incrementa los riesgos operativos y la exposición a nuevas amenazas, como subrayan expertos en ciberseguridad.

Contexto del Incidente o Vulnerabilidad

El auge de los ataques de ransomware, especialmente bajo el modelo de Ransomware-as-a-Service (RaaS), ha obligado a las empresas a establecer protocolos claros de respuesta. Sin embargo, en la presión del momento, muchas firmas asignan la negociación y el pago del rescate a un único responsable, por motivos de confianza o confidencialidad. Este error, según recientes análisis, genera un “single point of failure” que puede ser explotado por los propios atacantes o por terceros, afectando tanto a la seguridad de la transferencia como a la integridad de la información negociada.

Detalles Técnicos

Los expertos citan casos en los que los ciberdelincuentes, tras identificar al negociador, utilizan técnicas de ingeniería social para obtener información privilegiada, credenciales o datos bancarios. En ocasiones, el negociador es objeto de spear phishing o ataques de compromiso de correo electrónico (BEC), sobre todo cuando la comunicación se realiza por canales poco seguros o sin anonimización adecuada (por ejemplo, sin uso de Tails, ProtonMail o canales cifrados como Signal).

La mayoría de incidentes recientes se han vinculado a variantes de ransomware como LockBit 3.0, BlackCat (ALPHV) o Play, que emplean TTPs documentadas por MITRE ATT&CK, como:

– T1566 (phishing)
– T1078 (valid accounts)
– T1589 (credential harvesting)
– T1486 (data encrypted for impact)

Los IoCs asociados incluyen dominios de pago en Tor, wallets de criptomonedas rastreadas en cadenas como Bitcoin y Monero, y herramientas de comunicación en la dark web.

Impacto y Riesgos

Cuando el negociador y el encargado del pago son la misma persona, la organización se expone a:

– Doble extorsión: el atacante puede amenazar con filtrar información obtenida del negociador.
– Suplantación de identidad: si las credenciales del negociador se ven comprometidas, terceros pueden intentar nuevos pagos o chantajes.
– Pérdida de trazabilidad: mezclar funciones reduce la capacidad de auditar el proceso, lo que puede suponer infracciones graves bajo el GDPR y NIS2.
– Riesgo operativo: un error humano en la transferencia puede derivar en pérdidas económicas adicionales, más allá del rescate pactado.

Según datos de Coveware y Chainalysis, el pago medio de rescate en Europa en 2023 superó los 258.000 €, y hasta el 12% de los incidentes conllevan pérdidas adicionales por errores en el proceso de pago.

Medidas de Mitigación y Recomendaciones

Las mejores prácticas internacionales recomiendan una estricta separación de funciones (“segregation of duties”):

– Un equipo o consultor externo debe llevar la negociación, con protocolos de anonimización y control de comunicaciones.
– El proceso de pago debe ser gestionado por otro responsable, preferentemente del área financiera y con soporte técnico especializado, auditando cada paso.
– Uso de wallets de criptomonedas específicas, generadas ad hoc y con rotación posterior.
– Registro y documentación exhaustiva de cada interacción, conforme a requisitos regulatorios (GDPR, NIS2).
– Formación continua en ingeniería social para los equipos implicados.
– Simulacros de incidentes y revisiones de playbooks de ransomware periódicamente.

Opinión de Expertos

En palabras de Rocío Hernández, analista senior de amenazas en un SOC europeo: “Separar la negociación del pago no es solo una recomendación, es una necesidad operativa. Los atacantes buscan cualquier debilidad en el proceso, y la concentración de funciones facilita el compromiso de toda la operación de respuesta”.

Por su parte, Mark Miller, consultor de respuesta ante incidentes, señala: “Las organizaciones que han sufrido brechas adicionales durante el pago del rescate suelen descubrir tarde que el punto de fallo fue el manejo unificado de negociación y pago. La segregación reduce el riesgo de ingeniería social y permite una mejor trazabilidad ante auditorías”.

Implicaciones para Empresas y Usuarios

Para las empresas, un fallo en la gestión del rescate no solo implica riesgos financieros, sino responsabilidades legales y de reputación. La NIS2 y el GDPR obligan a documentar y justificar el proceso de respuesta y los pagos realizados. Los usuarios, por su parte, dependen de la solidez del proceso para garantizar que sus datos no serán filtrados ni manipulados tras la recuperación.

Conclusiones

El caso analizado demuestra que, en el entorno actual de ransomware, separar la negociación del pago es una medida esencial para reducir riesgos y cumplir con los estándares regulatorios. Las organizaciones deben revisar sus protocolos, formar a sus equipos y recurrir a expertos externos si es necesario, garantizando siempre la trazabilidad, la seguridad y la legalidad de cada paso en la gestión de incidentes.

(Fuente: www.darkreading.com)