Boston Scientific detectó el 25 de agosto una intrusión en algunos de sus sistemas de tecnologías de la información y comunicó el incidente al día siguiente. A 31 de agosto de 2026, la compañía continuaba recuperándose y trabajando para reanudar sus operaciones.
La interrupción de red afectó a operaciones globales, incluida la fabricación de productos, la tramitación de pedidos de clientes y los envíos. La empresa esperaba reanudar parcialmente esta semana el envío de algunos productos, aunque no ofreció un calendario completo de restauración.
Boston Scientific afirmó que el ataque no afectó a los dispositivos implantables existentes de gestión del ritmo cardiaco, pero sí interrumpió nuevas activaciones remotas de algunos monitores cardiacos. La compañía también señaló que no había observado actividad maliciosa en sus redes desde el 25 de agosto y que el incidente parecía limitado a determinados sistemas locales.
Boston Scientific ha recurrido a CrowdStrike y a otros expertos en ciberseguridad para investigar el ataque. Por el momento, no se ha identificado públicamente al responsable ni ningún grupo conocido de ciberdelincuencia ha reivindicado la intrusión.
Fuente: SecurityWeek.