Las autoridades francesas detuvieron el 18 de agosto en la región de París a un joven de 18 años sospechoso de pertenecer al grupo de hackers francófono ZeroBytes. El arrestado ingresó en prisión preventiva dos días después, según confirmó la fiscalía de París.
Los investigadores lo vinculan con ataques contra la Dirección General de Finanzas Públicas (DGFiP), que en agosto comunicó una brecha de datos. La autoridad tributaria afirmó que un atacante accedió sin autorización a sus sistemas a finales de junio mediante el robo o uso indebido de una identidad, y que pudo consultar y extraer información de particulares y empresas.
ZeroBytes afirmó posteriormente haber sustraído datos de más de 600.000 personas, incluidos nombres, identificadores fiscales, direcciones de correo electrónico, circunstancias familiares e información sobre su situación tributaria.
Un segundo sospechoso, menor de 16 años, fue arrestado el 26 de agosto y quedó en libertad mientras los investigadores analizan sus dispositivos. El joven de 18 años ya estaba bajo supervisión judicial por dos procedimientos abiertos en junio de 2024 y enero de 2025 relacionados con ciberataques presuntamente cometidos cuando era menor.
La fiscalía lo investiga por varios delitos, entre ellos el acceso no autorizado organizado a sistemas que contienen datos personales, el robo y modificación de datos, la participación en una asociación delictiva y la negativa a proporcionar una clave de descifrado. Estos delitos pueden conllevar hasta 10 años de prisión y una multa de 300.000 euros.
ZeroBytes comenzó a atribuirse ataques el 16 de julio contra instituciones públicas y empresas francesas. El grupo también es sospechoso de haber atacado centros educativos, France Travail, SFR, Intermarché y la Federación Francesa de Balonmano, entre otras organizaciones.
Fuente: The Record.