La University of Texas at San Antonio detectó actividad maliciosa durante el fin de semana en su campus académico y desconectó temporalmente algunos sistemas, incluidos los teléfonos. La medida ha provocado interrupciones para estudiantes, profesores y personal de la institución, que cuenta con unos 40.000 estudiantes en seis campus.
Michael Schnabel, director de tecnología de la universidad, afirmó que la actividad fue identificada en el perímetro de la red y contenida antes de alcanzar los sistemas centrales y University Technology Solutions. La institución no detalló qué servicios se vieron afectados.
La universidad amplió hasta el viernes el plazo para que los estudiantes realicen sus pagos y modificó varias listas de espera de cursos. También anunció que estudiantes y profesores tendrían que restablecer sus contraseñas, aunque posteriormente comunicó que el proceso estaba sufriendo retrasos.
Según Schnabel, la investigación no ha encontrado pruebas de que los datos de la universidad fueran consultados o exfiltrados. Ningún grupo de ciberdelincuentes ha reivindicado el ataque.
Fuente: The Record.