Osaka Metropolitan University informó el martes de que una interrupción iniciada a finales de la semana anterior dejó indisponibles su red interna, el correo electrónico y varios sistemas administrativos y académicos. La universidad considera que el incidente pudo estar causado por ransomware y lo investiga con especialistas externos.
El ataque afectó a sistemas de administración académica, apoyo educativo, contabilidad financiera, nóminas, recursos humanos y servicios bibliotecarios, además de los sitios web y la red interna de la institución. Según medios japoneses que citaron a responsables universitarios, alrededor de 500 servidores dejaron de operar.
La información de al menos 130.000 estudiantes actuales y antiguos, miembros del personal y otras personas vinculadas a la universidad podría haberse visto expuesta. Entre los datos potencialmente afectados figuran nombres, direcciones y correos electrónicos, junto con información relacionada con Osaka Prefecture University y Osaka City University, fusionadas en 2022 para formar OMU. La universidad aún no ha confirmado el robo o filtración de datos y ha comunicado el incidente a la autoridad japonesa de protección de datos y a otros organismos gubernamentales.
OMU canceló las clases al menos hasta el jueves y prevé reanudar las presenciales el viernes. La continuidad de las clases en línea dependerá de la recuperación de los sistemas. Las plataformas de solicitudes de admisión y matriculación, alojadas en servidores externos, permanecieron disponibles, al igual que los historiales médicos electrónicos del hospital universitario y las operaciones de su centro clínico veterinario.
La universidad no ha identificado a los atacantes ni ha informado de ninguna petición de rescate. Fuente: The Record.