El 10 de septiembre de 2026, Surfshark informó de un acceso no autorizado a un servidor interno de pruebas que quedó expuesto a Internet debido a un error humano de configuración. El entorno contenía parte de binarios del sistema, historial de código, configuraciones de servicios y credenciales relacionadas con procesos de compilación.
La empresa también confirmó el acceso a un servidor independiente utilizado para optimizar la accesibilidad de contenidos. El equipo actuaba como proxy y, según Surfshark, no permitía acceder a datos sensibles como identidades de usuarios, direcciones IP, claves de cifrado o tráfico de navegación.
Surfshark detectó actividad sospechosa el 31 de agosto y contuvo el incidente el 2 de septiembre. La remediación concluyó tres días después. La compañía afirmó que no había indicios de uso indebido de las credenciales expuestas ni de propagación del compromiso a otros sistemas, y aseguró que la infraestructura VPN de producción, los datos de clientes, las aplicaciones y las extensiones de navegador no se vieron afectados.
Como respuesta, Surfshark rotó las credenciales internas potencialmente comprometidas, revocó los tokens expuestos y reforzó la detección de amenazas, la monitorización de actividad y la seguridad de los sistemas. También anunció controles de seguridad de nivel de producción para los entornos de pruebas, mejoras en la gestión de credenciales del proceso de compilación y una auditoría independiente de su infraestructura.
Surfshark indicó que sus usuarios no necesitan realizar ninguna acción para proteger sus cuentas, aunque recomendó mantenerse atentos a comunicaciones o actividad sospechosas. La información fue publicada por BleepingComputer.
Fuente: BleepingComputer