24 de agosto de 2026. Juan Manuel Gouveia-Aguilera, ciudadano venezolano de 27 años, ha sido condenado en Estados Unidos a 96 meses de prisión por su participación en una operación de jackpotting contra cajeros automáticos que provocó pérdidas superiores a 3,5 millones de dólares. La sentencia incluye además cinco años de libertad vigilada y el pago de una indemnización, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ).
Gouveia-Aguilera se declaró culpable de cargos relacionados con fraude bancario, robo en entidades bancarias y fraude habilitado mediante medios informáticos. El DOJ señaló que el tribunal le atribuyó responsabilidad por más de 3,5 millones de dólares en pérdidas. La autoridad estadounidense considera que la pena impuesta es la condena federal más larga dictada hasta ahora contra una persona por su participación individual en una operación de ATM jackpotting.
El jackpotting consiste en comprometer físicamente un cajero automático para lograr que dispense todo el efectivo disponible. En los ataques descritos por las autoridades, los delincuentes retiran la carcasa exterior del dispositivo y conectan un ordenador portátil para instalar malware. Una vez introducido el código malicioso, pueden ordenar al cajero que entregue el dinero almacenado.
La condena de Gouveia-Aguilera se produce pocas semanas después de que otros dos ciudadanos venezolanos, Oddry Arnoldo Cabrera Torrealba y Carlos Javier Padron, recibieran sendas penas de 78 meses de prisión por su implicación en operaciones de jackpotting. Ambos forman parte de los 119 individuos acusados en Nebraska por este tipo de ataques.
Las autoridades creen que los sospechosos actuaban en nombre de la organización terrorista venezolana Tren de Aragua (TdA). El caso refleja la dimensión organizada que han adquirido estas campañas, en las que la intrusión informática se combina con la manipulación física de los cajeros y con operaciones coordinadas para retirar el efectivo.
El FBI ya había advertido a principios de este año de un aumento de los ataques de jackpotting habilitados mediante malware en Estados Unidos. La agencia indicó que desde 2020 se habían notificado aproximadamente 1.900 incidentes de este tipo. Los ataques registrados durante el año anterior generaron pérdidas superiores a 20 millones de dólares.
El jackpotting se diferencia de los robos convencionales de cajeros porque no depende únicamente de la fuerza física para acceder al efectivo. Los operadores utilizan malware y conexiones directas al sistema del cajero para activar la dispensación de billetes, lo que permite extraer grandes cantidades de dinero en poco tiempo. En los casos investigados, la preparación técnica y la intervención física forman parte de una misma cadena operativa.
La investigación y los procesos judiciales continúan afectando a numerosos implicados acusados en Nebraska. Las penas impuestas a Gouveia-Aguilera, Cabrera Torrealba y Padron se suman a las actuaciones emprendidas contra la red de sospechosos vinculada por las autoridades a estos ataques contra cajeros automáticos.
Fuente: SecurityWeek.