Zero-Click: Vulnerabilidades en Claude y ChatGPT Atlas permiten secuestro de sesiones desde email y redes sociales
Introducción
En un nuevo episodio que pone en jaque a la industria de la inteligencia artificial y la ciberseguridad, investigadores de Zenity han identificado graves vulnerabilidades de tipo zero-click en las plataformas Claude (Anthropic) y ChatGPT Atlas (OpenAI). El hallazgo, comunicado a ambas compañías entre finales de 2025 y principios de 2026, permanece sin parchear, lo que expone a millones de usuarios y empresas a la posibilidad de secuestro de sesiones a través de simples correos electrónicos o publicaciones en redes sociales como X (antes Twitter). Estas vulnerabilidades podrían ser explotadas sin interacción del usuario, lo que eleva exponencialmente el riesgo y la criticidad del incidente.
Contexto del Incidente
El auge de los asistentes de IA y plataformas de procesamiento de lenguaje natural ha traído consigo una nueva superficie de ataque, especialmente en aquellos sistemas que integran capacidades de navegación web o automatización a través de APIs. Tanto Claude como ChatGPT Atlas han ganado popularidad en entornos empresariales por su capacidad de integrarse con flujos de trabajo críticos y procesar información sensible.
A finales de 2025, el equipo de Zenity detectó comportamientos anómalos en la gestión de enlaces e interacciones automatizadas en ambas plataformas. Tras un análisis exhaustivo, se descubrieron vectores de ataque que permitían la ejecución de acciones maliciosas sin necesidad de que el usuario hiciera clic en enlaces o descargara archivos. El informe fue remitido tanto a Anthropic como a OpenAI, pero, a fecha de hoy, no se ha desplegado ningún parche correctivo.
Detalles Técnicos
Las vulnerabilidades identificadas afectan a las versiones Claude v2.3+ y ChatGPT Atlas 2025.11 y posteriores. El núcleo del problema reside en la forma en que ambos asistentes procesan enlaces embebidos en correos electrónicos y publicaciones en redes sociales, gestionando de manera insegura los triggers automáticos de ciertas APIs de navegador.
**Vectores de ataque y TTPs (MITRE ATT&CK):**
– **T1566.002 (Phishing: Spearphishing via Service)**: El atacante puede enviar correos electrónicos o mensajes en X con enlaces especialmente diseñados.
– **T1189 (Drive-by Compromise)**: Aprovechando la capacidad de los asistentes para previsualizar enlaces, se ejecuta código malicioso o se roba la sesión sin interacción.
– **T1071 (Application Layer Protocol)**: Se utilizan APIs web estándar para exfiltrar datos de sesión o tokens de autenticación.
**Indicadores de Compromiso (IoC):**
– Solicitudes de red HTTP/S a dominios de control maliciosos tras la lectura automatizada de emails.
– Logs de actividades sospechosas en la consola de administración de ambos asistentes, como accesos no autorizados o cambios de contexto inesperados.
– Tokens de sesión filtrados en canales no cifrados.
En los exploits observados, se ha documentado el uso de frameworks como Metasploit para la generación de payloads, así como la integración de módulos personalizados para la automatización del proceso de secuestro de sesión.
Impacto y Riesgos
El impacto potencial es elevado, ya que el ataque puede llevarse a cabo a escala masiva y sin interacción directa del usuario. Se estima que más de 20 millones de cuentas empresariales podrían estar expuestas, incluyendo integraciones en sectores críticos como finanzas, salud y administración pública. El compromiso de tokens de sesión permitiría a un atacante acceder a información confidencial, modificar flujos de trabajo automatizados o incluso escalar privilegios para lanzar ataques internos.
Desde la perspectiva regulatoria, la exposición de datos personales y sensibles podría suponer graves infracciones de la GDPR europea, así como de la directiva NIS2, con sanciones que pueden alcanzar hasta el 4% de la facturación global anual de la empresa afectada.
Medidas de Mitigación y Recomendaciones
Dada la ausencia de parches oficiales, los responsables de seguridad deben adoptar medidas defensivas urgentes:
– **Segmentación de redes**: Restringir el acceso de los asistentes de IA a recursos críticos.
– **Monitorización de logs y tráfico**: Implementar alertas sobre actividades anómalas relacionadas con la API de navegación.
– **Políticas de Zero Trust**: Limitar las capacidades de automatización de los asistentes en entornos sensibles.
– **Educación y concienciación**: Informar a los usuarios sobre los riesgos de la previsualización automática de enlaces.
– **Desactivación temporal** de la integración de correo y redes sociales hasta disponer de un parche.
Opinión de Expertos
Varios CISOs y analistas SOC consultados coinciden en la gravedad del hallazgo. “El riesgo de ataques zero-click en asistentes de IA con capacidad de navegación es una amenaza emergente que apenas estamos empezando a dimensionar”, afirma un responsable de ciberseguridad de una entidad financiera europea. “La falta de respuesta rápida por parte de los fabricantes agrava la exposición y dificulta la gestión del riesgo residual”.
Implicaciones para Empresas y Usuarios
El incidente pone de manifiesto la necesidad de revisar urgentemente las políticas de despliegue y uso de asistentes de IA en entornos empresariales. Para las organizaciones, supone un recordatorio de que la automatización y la integración masiva de sistemas inteligentes requieren controles de seguridad adicionales, especialmente en lo relativo al tratamiento automatizado de enlaces y datos no verificados.
Los usuarios individuales, por su parte, deben ser cautelosos al autorizar la integración de sus cuentas de correo o redes sociales con plataformas de IA, y vigilar posibles accesos no autorizados.
Conclusiones
La aparición de vulnerabilidades zero-click en asistentes de IA como Claude y ChatGPT Atlas representa un desafío de primer orden para la seguridad corporativa y personal. La falta de parches por parte de los fabricantes eleva la urgencia de adoptar medidas defensivas y revisar la arquitectura de seguridad en torno a la IA. Es imprescindible que la industria refuerce sus procesos de respuesta y coordinación ante incidentes, y que las empresas actualicen sus políticas de gestión de riesgos conforme a los nuevos vectores de ataque que plantea la inteligencia artificial.
(Fuente: www.securityweek.com)
